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Edición 628

Ciencia

Cuando «ser diferente es un súper poder»

En general, según especialistas, las personas con síndrome de Asperger son honestos, transparentes, puntuales, con un muy claro «deber ser», pero persiste en la sociedad el desatino de menospreciarlos por el simple hecho de «no ser como la mayoría».

Javier Mariscal

A pesar de que entre sus características se distinguen muchas cualidades, las personas con síndrome de Asperger suelen ser etiquetadas como si su intelecto fuera menor al de otras, cuando en realidad puede resultar que es todo lo contrario.

El padecimiento fue recientemente puesto bajo escrutinio internacional en la figura de Greta Thunberg, la joven activista medioambiental sueca que centró su interés en luchar contra los riesgos que representa el cambio climático, y de la cual el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo mofa a través de su cuenta de Twitter en reacción a las severas críticas que Thunberg —de 16 años de edad— hiciera a los líderes mundiales por no hacer lo suficiente contra esa problemática.

«Parece una niña muy feliz que espera un futuro brillante y maravilloso. ¡Qué lindo verla!», publicó Trump en Twitter sobre un video del discurso de Thunberg en la Cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas. La prensa internacional, que conoce el «gusto» de Trump por los insultos en Twitter y sus confrontaciones con aquellos a quienes ve como adversarios políticos, le criticó al mandatario el hecho de que se tomara tiempo para provocar a una niña.

En general, según especialistas, las personas con síndrome de Asperger son honestos, transparentes, puntuales, con un muy claro «deber ser», pero persiste en la sociedad el desatino de menospreciarlos por el simple hecho de «no ser como la mayoría».

¿En realidad es malo o solo es incomprendido? Tal vez la segunda opción sea la respuesta, pues muchos artículos incluyen a personajes internacionalmente considerados como las «mentes más brillantes» del planeta en listados de quienes lo padecen.

Por mencionar a algunos, la lista incluye a Bill Gates y a Mark Zuckerberg, pero también a los desaparecidos Albert Einstein e Isaac Newton o Nikola Tesla, además de connotados artistas e incluso deportistas, todos considerados «genios» en el ámbito en el que mayormente se involucran.

Tal parece que Greta Thunberg no pudo definirlo mejor cuando, en alusión a su «padecimiento», dijo: «Ser diferente es un súper poder».

Extraordinario caso mexicano

Adhara Maité Pérez Sánchez, niña de ocho años nacida en Boca del Río, Veracruz, a los dos años de edad hacía cosas que no eran propias de su edad; por su gran facilidad para las matemáticas, al cumplir tres ya había aprendido álgebra.

Fue a esa edad cuando se le diagnosticó síndrome de Asperger. Sus compañeritos le hacían bullying; reaccionaba aislándose.

Su madre, Nallely Sánchez, quien supo detectar tempranamente las ventajosas diferencias de la niña, para comprender la situación recurrió a la asesoría de una psicóloga que propuso hacerle pruebas.

Un primer análisis arrojó que su coeficiente intelectual (IQ) era extremadamente alto, lo cual se corroboró en posteriores pruebas hechas por expertos: «El IQ de Adhara es de 162», esto es dos puntos por encima de el de Albert Einstein o Stephen Hawking, cuyo máximo fue 160.

Una vez confirmada su alta capacidad y ya calificada como «niña prodigio», ingresó en el Centro de Atención al Talento (CEDAT) en México. Concluyó la primaria a los cinco años, la secundaria a los seis y medio, y el bachillerato a los ocho.

Aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos contempla que «toda persona tiene derecho a la educación», sin establecer límites como la edad, Adhara no ha podido matricularse en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) por «su corta edad», aunque pudo asistir a clases como oyente.

La pequeña ha tenido que buscar otras opciones. Ahora estudia dos carreras a la vez, de forma online: una es Ingeniería Industrial, con especialización en matemáticas, y la otra es Ingeniería en Sistemas.

Nallely describe a su hija como una niña con doble personalidad. Mientras por un lado sigue siendo infantil, juega con muñecas y tiene dificultad para atarse los zapatos, por otro tiene una capacidad para comprender cosas que muchos adultos no.

Actualmente escribe un libro al que titulará: No te rindas, dedicado a niños con Asperger, para que continúen persiguiendo sus sueños. Además, trabaja en el desarrollo de una pulsera inteligente que podría medir las emociones, especialmente en personas con autismo o pacientes en coma.

La Universidad de Arizona, en Estados Unidos, ha ofrecido una beca completa para que la niña estudie Astrofísica en su campus. Antes, debe aprender inglés al 100% —a lo cual ya se aboca—. Pero su familia es de escasos recursos; sin ayuda de alguna entidad de Gobierno le será imposible pagar su estancia en aquel país, donde se convertiría en la niña más joven en estudiar Astrofísica y evitar que se frene su talento. Su sueño es ser astronauta y poder trabajar en la NASA.

Lo contradictorio es que mientras en México, por su edad, no puede ser matriculada en la UNAM, la Universidad de Arizona hasta beca completa le ofrece.

Otros de sus logros son haber participado en «Space Up» en Querétaro. Tomó cursos en el Instituto de Astronomía en la UNAM sobre ondas gravitacionales y astronomía observacional. Fue asistente del programa de Patrones Hermosos, un programa del Instituto Tecnológico de Massachusetts y el Tecnológico de Monterrey que busca la inclusión de mujeres a las carreras STEM. Además, la revista Forbes la ha incluido en la edición 2019 de su listado de las «100 Mujeres más Poderosas de México». E4



Síndrome de Asperger...

De acuerdo con la Confederación Asperger España, este síndrome es un trastorno del desarrollo que se incluye dentro del espectro autista; entre sus características dominantes comprende:

  • Problemas para interactuar con otras personas. Se les dificulta leer las señales sociales y, por lo tanto, no dan las respuestas o manifiestan las emocionales adecuadas, y eso les conduce a una inhabilidad para hacer amigos de su edad, lo cual es más marcado en niños que en adultos. Bill Gates suele enojarse con facilidad y evita, sobre todo en entrevistas, el contacto visual.

  • La comunicación verbal y no verbal es un problema. A veces tartamudean, balbucean o no controlan el volumen de su voz. Su interpretación de las palabras suele ser literal, por lo cual se les dificulta entender las bromas o el doble sentido de las palabras.

  • Suelen tener intereses estrechos y preocupaciones muy enfocadas en temas específicos. Cuestión que en ocasiones los orilla a excluirse de muchas actividades que el común de la gente realiza, por lo cual tienden a aislarse. Newton consideraba que no estudiar era perder el tiempo.

  • Se apegan a rutinas diarias rígidas e intentan que los demás se involucren en su manera de hacer las cosas o en lo que se debe comer. Greta Thunberg «convirtió» a sus padres en veganos.

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