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Edición 648

Reportaje

AHMSA: ¿mate o bluf presidencial?

Acorralada por las deudas y la presión del gobierno para que pague por la venta a sobreprecio de Agro Nitrogenados a Pemex, la acería con sede en Monclova está a un paso del naufragio. Grupo Villacero, propiedad de Julio Villarreal, parece ser la tabla de salvación

Gerardo Moyano

Atrás quedaron los días en que Emilio Lozoya y Alonso Ancira cenaban juntos en la torre de Grupo Acerero del Norte (GAN) en Polanco o asistían a fiestas de lujo en las cuales presumían su viaje a la Antártida en un rompehielos millonario.

Hoy ambos se acusan de corrupción para no ir a la cárcel. El primero sostiene que el consejero presidente de Altos Hornos de México (AHMSA) defraudó a Petróleos Mexicanos (Pemex) con la venta de la planta de fertilizantes Agro Nitrogenados, por la cual la petrolera terminó por pagar 475 millones de dólares —264 millones por la adquisición y el resto para intentar ponerla en operación—, cuando su valor real no superaba los 50 millones.

Por su parte, Ancira, bajo custodia de la policía en España, asegura que el exdirector de Pemex está mintiendo a la Fiscalía General de la República (FGR), la cual acusa a ambos de los delitos de delincuencia organizada, cohecho y operaciones con recursos de procedencia ilícita. El 11 de agosto, Ancira ganó un amparo definitivo contra la orden de aprehensión emitida el 25 de mayo de 2019 en relación con el caso Agro Nitrogenados.

Documentos ventilados en el proceso de extradición de Lozoya desde España, el cual se concretó el pasado 16 de julio, detallan que entre junio y noviembre de 2012, AHMSA realizó cinco transferencias por un monto de 3.4 millones de dólares a una cuenta bancaria en Suiza, a nombre de Tochos Holding Limited, cuyas acciones fueron transferidas poco antes por Lozoya a su hermana Gilda. En ese período, Lozoya fue coordinador internacional del equipo de campaña presidencial de Enrique Peña Nieto y, una vez electo el priista, se integró a su gabinete de transición. En 2013, ya como director de Pemex, Lozoya propuso al Consejo de Administración de la paraestatal la compra de Agro Nitrogenados, la cual llevaba más de una década sin operar.

Pero los vínculos entre Lozoya y Ancira no terminan ahí: ambos están relacionados con los sobornos pagados por Odebrecht a cambio de contratos de gobierno. En 2014, tras la venta de Agro Nitrogenados a Pemex, Lozoya habría recibido 10 millones de dólares de la constructora brasileña a través de cuentas de su madre y su hermana. Ese mismo año, AHMSA transfirió más de 3.7 millones de dólares a las cuentas de Grangemouth Trading Company, una firma fantasma de Odebrecht, desde la cual se canalizaron sobornos a países donde la empresa brasileña tenía operaciones.

Además, Grangemouth habría transferido cinco millones de dólares a Zecapan, en la cual se depositaron los sobornos dirigidos a Emilio Lozoya, según las confesiones de tres altos exejecutivos de Odebrecht ante la justicia brasileña.

De ahí que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda congelara cuentas de Lozoya y algunas de AHMSA. La situación obligó a la acería a suspender el pago a proveedores y a despedir personal.

Y si a esto se suma la contracción de la demanda por la pandemia de coronavirus, la cancelación de contratos de carbón de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a su subsidiaria Micare y la presión del gobierno para que pague una reparación de 200 millones de dólares por el sobreprecio de la planta «chatarra» vendida a Pemex, AHMSA —que ha negado todas y cada una de las acusaciones— está al borde del abismo.

Su única salvación parece ser la fusión con Grupo Villacero, propiedad de Julio Villarreal, quien en 2012 habría inyectado millones de pesos a la campaña de López Obrador, según reveló una conversación telefónica entre el empresario y Julio Scherer Ibarra, asesor del entonces candidato perredista a la presidencia.

La eterna bancarrota

Fundada en Monclova por Harold Robert Pape, en 1942; expropiada por el gobierno federal en 1982, y reprivatizada entre cuates por el presidente Carlos Salinas de Gortari, en 1991; la historia de AHMSA es de sucesivas bancarrotas. De hecho, la empresa suma 18 años declarada en quiebra ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) (Wikipedia/El Financiero).

En los últimos años, tanto acreedores como proveedores y sindicalistas como el líder minero Napoleón Gómez Urrutia han pedido la intervención del Estado para subsanar el hoyo sin fondo de sus finanzas. Según estimaciones conservadoras, la empresa necesitaría al menos 1,500 millones de dólares para salir a flote.

Y si bien AMLO ha declarado una y otra vez que su gobierno no rescatará a esa ni a ninguna otra empresa, el presidente podría tener otro as bajo la manga.

En un artículo titulado «La expropiación disfrazada de AHMSA» (El Universal, 28.08.20), Mario Maldonado señala que «El objetivo de AMLO en este tema es más que claro: entregar el control de la acerera a Grupo Villacero, de Julio Villarreal, el mismo que en 2012 inyectó un presunto crédito de 50 millones de pesos a la campaña presidencial perredista y cuya apuesta para 2018 con Morena debió haber sido mayor».

Para Maldonado, se trata de una ruta similar a la que siguió el gobierno de Peña Nieto para tomar el control de Oceanografía y Oro Negro, «que como proveedoras de Pemex operaban negocios con la entonces paraestatal que superaban, en ambos casos, mil millones de dólares». Esto representó «un apetitoso botín para (...) Luis Videgaray y Emilio Lozoya, y por supuesto para operadores del peñanietismo como Humberto Castillejos y Alberto Bazbaz, quienes se encargaron de operar la estrategia judicial del despojo», escribe.

El periodista sentencia que pese a la resistencia de Alonso Ancira, antes del 18 de septiembre —fecha límite para la fusión con Villacero, según lo pactado el pasado 17 de junio—, el caso de AHMSA tendrá un desenlace similar: «propietarios cercanos al presente gobierno y un plan de rescate financiero (...) que incluye contratos con empresas productivas del Estado, como la Comisión Federal de Electricidad, que encabeza uno de los funcionarios más cuestionados de todos los tiempos: Manuel Bartlett».

De ahí que la CFE haya cancelado a Micare, subsidiaria de AHMSA, contratos de suministro de carbón, advierte. También involucra en el supuesto rescate al «desaparecido jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, encargado de ser el intermediario entre las dos empresas acereras y de asegurar que la transición no represente un todavía mayor golpe económico a Coahuila, cuyo producto interno bruto depende en un 8% de las actividades de AHMSA».

Al rojo vivo

Una pifia de AMLO da peso a la teoría de Maldonado. En su conferencia mañanera ofrecida desde Torreón, el 26 de agosto pasado, al referirse a la crisis que atraviesa Monclova «por la pérdida de producción de AHMSA», el presidente aseguró que «nuevos accionistas» de la empresa se habían comprometido a reparar el daño por la venta de Agro Nitrogenados.

«Afortunadamente, me han estado informando que ya hay nuevos accionistas en AHMSA y uno de ellos (¿Villarreal?) me mandó decir que están en la mejor disposición de devolver el dinero, y nosotros claro que aceptamos la devolución como reparación de daño», dijo.

«¿Cuánto?», le preguntaron. «Hablan de 200 millones de dólares. Y buscaríamos la manera de dar, eso sí, facilidades (...). Pero ese es un caso. Todavía está peor el otro asunto que no señala, por cierto, Lozoya, de manera inexplicable. Por eso hay que ir al fondo. Otra planta de fertilizante (Fertinal) que compraron en el mismo tiempo, que se pagaron también como nueve mil millones de pesos, ahí está la deuda», señaló.

Ese mismo día, AHMSA aclaró: «Como se ha informado oportunamente a través de la Bolsa Mexicana de Valores, desde las acusaciones sin sustento que el año pasado le generaron una minusvalía por más de 350 millones de dólares, AHMSA se abrió a la búsqueda de nuevos socios sin que hasta el momento se haya suscrito algún acuerdo vinculante», señaló.

«En relación con la develada declaración del señor Emilio Lozoya Austin a la Fiscalía General de la República sobre este tema, resultaría conveniente conocer el contenido original de la página 49 de dicho texto, que fue reemplazada por cuatro hojas sin firma del declarante, sin numeración, así como con tipografía y estilo que no concuerdan con el cuerpo del documento», agregó.

Dos días más tarde, AMLO reviró con amenazas. «Me habían informado de que un nuevo dueño de AHMSA estaba dispuesto a pagar esos 200 millones de dólares, ayer dijeron que no, que no los van a pagar, pues no hay reparación de daño, entonces (…) tienen que ser enjuiciados, castigados», dijo en gira por Nuevo León.

Lavado de manos

Pero la «expropiación disfrazada» de AHMSA no será tan fácil, al menos no por el lado del acorralamiento judicial. Hasta ahora, la empresa no solo ha negado todas las acusaciones en su contra, sino que ha justificado cada movimiento relacionado con ellas.

Sobre los pagos a Lozoya, la empresa argumenta que los hizo por trabajos realizados cuando éste «aún no era funcionario público». «No existe ningún delito, porque los depósitos a las empresas que en su momento indicó Lozoya salieron de las cuentas de AHMSA, corresponden a contratos entre particulares y la acusación de la Unidad de Inteligencia Financiera quiere adjudicar a Alonso Ancira poderes premonitorios, porque supo incluso antes que Peña Nieto que Emilio sería cabeza de Pemex», dijo el vocero de la empresa, Francisco Orduña Mangiola, a Infonor (30.06.20).

Los pagos, explicó, tienen que ver con proyectos de transporte y una gestoría que Lozoya habría realizado para interesar a empresas y financieras de Corea y China en el desarrollo de yacimientos de fierro en Oaxaca.

También defendió la venta de las plantas de fertilizantes. «Todo está documentado y en conocimiento de las autoridades, al igual que la compra de las plantas de fertilizantes, porque son cuatro más bodegas y un puerto, operación que se realizó cumpliendo todos los requisitos normativos y con base en un avalúo del propio Estado (...) que resultó menor a los avalúos privados que nosotros teníamos».

Anteriormente, AHMSA había dicho que presentó diferentes alternativas a Pemex para mejorar el rendimiento de la planta Agro Nitrogenados, pero la petrolera habría dicho que solo aceptaría la compra de todas las instalaciones.

Sobre las transferencias a las cuentas bancarias de Grangemouth en el paraíso fiscal de Antigua, la empresa dijo que fueron en cumplimiento de un contrato «para asesorar en la búsqueda, selección evaluación y cotización de equipos en Europa y Asia», así como por «la supervisión de la fabricación de la maquinaria», entre otros.

Señaló que el «contrato firmado en enero de 2013, Grangemouth participó como gestor internacional en un proyecto de expansión de las siderúrgicas en Monclova». Sin embargo, en esa fecha la firma fantasma de Odebrecht aún no había sido registrada en Edimburgo, Escocia, donde fue constituida legalmente. Algo huele a quemado en Monclova. E4

«Me habían informado de que un nuevo dueño de AHMSA estaba dispuesto a pagar esos 200 millones de dólares, ayer dijeron que no, que no los van a pagar, pues no hay reparación de daño, entonces (…) tienen que ser enjuiciados, castigados».

AMLO (28.08.20)

«En relación con la declaración de Emilio Lozoya Austin a la FGR sobre este tema, resultaría conveniente conocer el contenido original de la página 49 (...) que fue reemplazada por cuatro hojas sin firma (...), sin numeración, así como con tipografía y estilo que no concuerdan».

AHMSA (26.08.20)

«El objetivo de AMLO es más que claro: entregar el control de la acerera a Grupo Villacero, de Julio Villarreal, el mismo que en 2012 inyectó un presunto crédito de 50 millones de pesos a la campaña presidencial perredista y cuya apuesta para 2018 con Morena debió haber sido mayor».

Mario Maldonado (28.08.20)

Motores de crecimiento, en llamas

El panorama económico para Coahuila es desolador. Dos de sus principales motores de crecimiento, las industrias automotriz y metalúrgica, atraviesan una de sus peores crisis.

Mientras la Región Sureste sufre el impacto del paro de actividades en la fabricación de equipos de transporte, la falta de pago a proveedores de AHMSA amenaza las economías de las regiones Centro, Norte y Carbonífera.

En el primer semestre de 2020, AHMSA reportó una caída de 46% en sus ventas y una pérdida por 4,217 millones de pesos, en comparación con los que perdió en 2019 (1,992 millones) y en 2018 (676 millones).

A esto se suma el cierre de su subsidiaria Micare, luego de que la CFE anunciara la cancelación de compras de carbón a la planta ubicada en Nava, lo que obligó al despido de 453 trabajadores (los restantes 250 continuarán laborando hasta enero o febrero de 2021).

Esto, debido a que no se concretó la inversión de 65 millones de dólares que había anunciado la empresa por parte de Grupo Villacero, con lo cual se pretendía saldar cuentas con los proveedores e impulsar su producción.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Raúl Flores González, dijo que se trató de una decisión unánime y que volverán a reunirse después del 18 de septiembre, cuando quede definida la fusión entre ambas acereras (La Prensa de Monclova, 29.08.20).

Según un análisis de El Financiero (30.05.19), las actividades comerciales de AHMSA generan el 8% del Producto Interno Bruto (PIB) de Coahuila. En su informe anual de 2018, los activos totales de la empresa ascendieron a 64,824 millones de pesos, mientras la economía coahuilense registró un valor de 775 mil millones de pesos en 2017 (Inegi). Ese año, las actividades productivas de AHMSA representaron alrededor del 15% del total de la industria coahuilense. E4

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