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Edición 648

Sociedad

Desaparecidos: la memoria no se mata; gobernadores y Zetas, cómplices: Turati

México aún registra un alto número de personas no localizadas: 3,207 en lo que va de 2020. En total, el país acumula más de 75 mil casos, la mayoría desde la «guerra» de Calderón contra el narco (2006). NU repudia represalias contra los familiares de las víctimas

Javier Mariscal

A diez años de su fundación, los miembros de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (Fuundec) no solo siguen en la búsqueda de sus seres queridos, sino que enfrentan el mismo desdén de las autoridades locales, quienes criminalizan a las víctimas o responden con amenazas veladas.

Se trata de una estrategia que, en el mejor de los casos, denota desinterés por las graves violaciones a los derechos humanos y, en el peor, complicidad con el crimen organizado.

Así lo advirtieron la periodista Marcela Turati y el obispo de Saltillo Raúl Vera, quienes participaron como comentaristas en la presentación del documental Fuerzas Unidas, trasmitido vía Facebook el pasado 29 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas (30.08).

El filme, elaborado por un grupo de estudiantes de la Universidad Iberoamericana en Torreón, bajo la coordinación del periodista y catedrático Francisco Rodríguez, no solo documenta la lucha de Fuundec durante la última década, sino que exhibe las represalias del gobierno contra activistas y familiares de las víctimas.

«El documental es una probada amarga y triste, pero también luminosa de los mecanismos de las familias que enfrentan la impunidad de una política empeñada en desgastarlas, que espera que dejen de buscar, que mueran sin encontrar a nadie. (…) Pero no pueden matar la memoria de una lucha por el amor a un familiar que no llega a casa», señala Turati, quien cubre violaciones a derechos humanos y temas relacionados con la violencia de la guerra contra el narcotráfico.

«Tal vez al documental le falta decir que los gobernantes trabajaban con los Zetas, que ellos se vendieron, que traicionaron, que eran parte de la maquinaria criminal», añade.

El obispo Vera coincide. «En el camino descubrimos la estrategia del gobierno. Tardamos un poco porque creíamos que este era otro simple caso más de impunidad en México, pero era diferente. La táctica de la autoridad era incriminar a familiares al decir “pues en qué andaría metido su esposo, su hija o hijo” (…) La incriminación es una estrategia criminal del Estado mexicano como mecanismo de control poblacional», denuncia.

Pese a los avances en la materia, México aún registra un alto número de desaparecidos: un promedio de 13 al día según los últimos datos de la Secretaría de Gobernación (Segob). De enero a agosto de este año, el país acumula 3,207 casos.

Si bien el gobierno celebra que la cifra es 42% menor con respecto a la del mismo periodo de 2019 (5,513 casos), las madres agrupadas en colectivos de búsqueda enfrían el triunfalismo oficial: «para que pueda haber motivos de celebración, esas cifras no solamente deberían reducirse a cero, sino empezar a revertirse; es decir, que en lugar de reportar desaparecidos por día se hablara de personas localizadas».

De acuerdo con la Segob, las cinco entidades con el mayor número de víctimas este año son: Jalisco (652), Nuevo León (415), Ciudad de México (365), Puebla (219) y Tamaulipas (206).

El caso de Coahuila no está desagregado, pero un informe de la Fiscalía Especializada en la Búsqueda y Localización de Personas, que comprende de 2001 a agosto pasado, refiere 2,232 reportes (1,842 hombres y 390 mujeres). El 45% de los casos (990) se concentra en La Laguna.

Desde 1964 a la fecha, México acumula 75,067 desaparecidos o no localizados, con una mayor concentración de casos en Tamaulipas (11,050), Jalisco (10,249), Estado de México (7,962), Veracruz (5,031) y Sinaloa (4,840). El fenómeno aumentó a partir de 2006, cuando el presiente Felipe Calderón declaró su «guerra contra el narco». Ese año se registraban 1,523 casos.

Falta voluntad política

El pasado 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas —instaurado por Naciones Unidas en 2011—, António Guterres, secretario general del organismo, expresó su preocupación por la tendencia de los gobiernos a incriminar a las víctimas.

«Se ha identificado otras tendencias preocupantes, como las represalias contra los familiares de las víctimas y miembros de la sociedad civil, a menudo en nombre de la seguridad y la lucha antiterrorista. Las desapariciones forzadas también tienen consecuencias de género que afectan particularmente a mujeres y a personas de la diversidad sexual», señaló.

«Por lo que pasa en Siria, Irak, Colombia y México, por ejemplo, y a lo largo de las peligrosas rutas migratorias de América Central, Asia Meridional y el Mediterráneo, dar cuenta de los desaparecidos se puede lograr a través de un proceso sistemático que reúna a todos los actores clave, que aplique la ciencia forense y la informática del siglo XXI, y que esté firmemente basado en el estado de derecho», dijo Kathryne Bomberger, directora General de la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas (European Observer, 30.08.20).

Sin embargo, en México sucede todo lo contrario. La Comisión Nacional de Atención a Víctimas (CEAV) quedó acéfala el 23 de junio tras la renuncia de Mara Gómez Pérez. Otro problema que enfrenta la comisión es la reducción de un 75% del gasto operativo por las políticas de austeridad de la Cuarta Transformación.

Fuerzas Unidas

Para elaborar el documental Fuerzas Unidas, los estudiantes de la Ibero se dieron a la tarea de entrevistar a familiares de desaparecidos para tratar de reconstruir la historia del colectivo, basándose en cuatro ejes:

1) Contar el contexto individual de cada familia, las semejanzas en el trato por parte de la autoridad en sus diferentes instancias, el terror que les trataban de inyectar para paralizarlos y cómo eso los llevó a encontrarse.

2) El nacimiento del colectivo. Cómo un grupo de familias empieza a adquirir seguridad y fortaleza hasta conseguir pasar de ser víctimas a ser sujetos de derechos.

3) Enfatizar en el recorrido de 10 años lo que han pasado en reuniones con gobernadores, presidentes o secretarios de Estado para perfilar la historia del colectivo.

«Los testimonios ayudan a entender la estrategia de amenaza, de revictimización que lastima al mostrarnos huesos calcinados para amedrentar, para decir más vale no buscar o este podría ser tu hijo», comenta Turati al señalar que ya se conoce la tremenda complicidad entre autoridades y delincuentes.

«Tal vez al documental le falta decir que los gobernantes trabajaban con los Zetas, que ellos se vendieron, que traicionaron, que eran parte de la maquinaria criminal. Mencionar que hay estudios de que en Coahuila pasó eso, y también que por impulso de Fuundec ya hay testimonios en las cortes de Estados Unidos, que hay investigaciones sobre vínculos de empresas, que es todo un sistema, que no se trata solo de funcionarios negligentes y burlones, sino enfatizar que ellos son parte de la mafia.

»Además, es claro que la historia de Fuundec no habría sido posible sin don Raúl Vera, y sin Blanca (Martínez) con el bagaje que traían desde Chiapas, y valorarlo es importante. Porque lo que hacen estas Fuerzas Unidas es para todos, han cambiado leyes, han logrado cosas que no se esperaban, y la recomendación es que la gente se empiece a fijar y que las personalidades presionen por lo que pasa en México. Que ya no es como hace 10 años cuando no había nada. Ahora hay instrumentos, mecanismos, se plantean planes todo el tiempo para programar lo que sigue por enfrentar por parte de las buscadoras, quienes con su dolor y trabajo cargan a todo un país», apuntó.

«(El documental) Muestra cómo se fue entretejiendo el entramado nacional de colectivos buscadores. Es fenomenal ver cómo desde el Centro Diocesano Fray Juan de Larios, que fue el primer lugar al que llegaron casos de desaparecidos, al principio eran unas cuantas familias con timidez, incertidumbres y temores las que se animaron a alzar la voz y servir de fermento para que más allá de los límites de Coahuila se aprendiera que se podía luchar por los derechos humanos», señala Vera.

«La incriminación es una estrategia criminal del Estado mexicano como mecanismo de control poblacional, para tenernos contra la pared y sumir en la impunidad a la creciente ola de desapariciones surgida durante la famosa guerra contra el narco que abrió Felipe Calderón. Así nos lo reveló el Tribunal Permanente de los Pueblos, organismo basado en los Tribunales Rosell que operan en México desde 2011.

»Mi reconocimiento a Fuundec porque los he visto crecer desde que se reunían encogidos de miedo, pero después fue impresionante verlas callar a los gobernantes ante la evidencia de que no tienen estrategias de búsqueda, de nada (…) Y verlas (porque la gran mayoría del colectivo son mujeres) alzando su voz.

»Les agradecemos lo que hacen por nosotros, porque las leyes y organismos creados nos benefician a todos, para que nadie más sea desaparecido, y gracias por este documental que reenciende la esperanza, por mostrar cómo hemos pasado a ser sujetos de nuestra propia liberación, por animar a Fuundec-Fuundem a seguir en la lucha por la transformación del país», enfatizó el obispo.

Blanca Martínez, directora del Centro Diocesano Fray Juan de Larios, mencionó que el documental «compacta 10 años de encuentros, de dolor y esperanzas».

Es triste —dijo— que haya necesidad de que existan estas iniciativas de colectivos defensores, de memoria viva. «El documental muestra la sistematicidad de la impunidad y la tortura permanente. Rescata esto que el Estado se niega siempre a reconocer. Nos ayuda a Fuundec y al Fray Juan a resignificar la solidaridad, a recordar que este es un tema de vidas de seres humanos donde incluso hallar un cuerpo fragmentado reconstruye a una familia destrozada por el dolor. Y pensar que son más de 73 mil los que nos faltan, nos golpea, nos despierta y nos hace gritar que esta lucha no es nuestra, sino de todo un país». E4

«Fue en el camino que descubrimos la estrategia del gobierno. Tardamos un poco porque creíamos que este era otro simple caso más de impunidad en México, pero era diferente. La táctica de la autoridad era incriminar a familiares al decir “pues en qué andaría metido su esposo, su hija o hijo”».

Raúl Vera, Obispo de Saltillo

«Los testimonios ayudan a entender la estrategia de amenaza, de revictimización que lastima al mostrarnos huesos calcinados para amedrentar, para decir más vale no buscar o este podría ser tu hijo».

Marcela Turati, periodista

Recuento

En 2011 se instituyó al 30 de agosto como el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.

En los primeros ocho meses del año van 3,207 personas reportadas como desaparecidas o no localizadas.

El 50% de las víctimas de desaparición en México tienen entre 20 y 39 años.

Desde 1964 y hasta el 30 de agosto del 2020, en México hay un total de 75,067 personas desaparecidas o no localizadas.

Testimonios (fragmentos)

Los años pasan... y pesan. A las madres y padres que aún buscan a familiares que les fueron arrebatados, el dolor se les ha tatuado en el rostro.

(1) «Cuando acudimos a pedir ayuda y pudimos hablar con el procurador Jesús Torres Charles, lo primero que hizo fue preguntarnos que si nuestro hijo no consumía drogas, que si no traía dinero extra...».

(2) La primera acción de las autoridades es generarte culpa, como si uno fuera el criminal, para asustar, para que ya no busques o te podría pasar lo mismo que a «fulanita» que la mataron por buscar...

(3) Desde que fui a poner la denuncia me dijeron que a lo mejor mis hijos estaban involucrados, que porque en la casa son de una forma y al salir son otros...

(4) Me decían «pues usted qué puede decir, si es su mamá... Mejor póngase a rezar, porque tiene más hijos y se los pueden llevar». A todas nos dijeron lo mismo...

(5) Su respuesta fue: «Mejor cálmese, porque si anda buscando se puede meter en problemas, o ¿usted cree que por lo que me pagan yo voy a arriesgar mi vida?...

(6) Yo iba con mucha frecuencia y me decían que me fuera a mi casa, y señalando a los uniformados que tenía enfrente me advertía que mejor no dijera dónde vivía porque de todos esos él no sabía en cuál confiar...

(7) Nos han hecho dar muchas vueltas, y cuando ya están a punto de descubrir algo de un caso cambian al ministerio público, y entonces tenemos que empezar de nuevo...

(8) Hemos concluido que el trabajo de los gobernadores no ha sido encontrar a nuestros familiares, sino entorpecer lo que por cuenta propia vamos descubriendo, y la razón es sencilla: Detrás de todas esas desapariciones están ellos mismos...

La lucha de los últimos diez años a través del colectivo Fuundec los ha transformado. Sí hay más ojeras, arrugas, canas y achaques, pero también más fuerzas sacadas de la solidaridad grupal. El documental Fuerzas Unidas narra su transformación y su empoderamiento, y aunque también hay tristeza, aún no hay nudo en la garganta capaz de ahogar su consigna: «¡Porque vivos se los llevaron... Vivos los queremos!»...

Pasta de Conchos: dinero, monumento y rescate

El gobierno federal ofreció a los deudos de los mineros fallecidos en la explosión y colapso de la mina de carbón Pasta de Conchos, el 19 de febrero de 2006, una indemnización de 3.7 millones de pesos por familia y construir un monumento en la zona del accidente.

Tras una reunión de dos horas con los familiares de las víctimas y el presidente Andrés Manuel López Obrador, el 31 de agosto en Palacio Nacional, la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, explicó que también se planteó continuar la búsqueda y rescate de cuerpos sepultados desde 2006, lo cual tiene un costo de 1,700 millones de pesos y que no excluye la indemnización.

Se abrió un plazo hasta el 14 de septiembre para una nueva reunión y que las familias informen su decisión.

La funcionaria explicó que el rescate de los cuerpos se realizaría a través de la Comisión Federal de Electricidad y tardaría aproximadamente cuatro años.

Por su parte, Maricela Escobar, una de las familiares de las víctimas, explicó que se abrió el plazo para deliberar, pues hubo personas que no pudieron asistir al encuentro. Aida Briseño aseguró que terminaron la reunión contentos y tranquilos «porque al fin se nos escuchó; es histórico, muy orgullosos de que nos haya recibido él (presidente)».

El 1 de mayo de 2019, López Obrador prometió retomar el rescate de los cuerpos de los 63 mineros que quedaron enterrados en Pasta de Conchos, Coahuila, tras el accidente ocurrido el 19 de febrero de 2006, cuando colapsaron varios túneles de la mina de carbón. Dos cuerpos ya fueron rescatados.

Entonces, López Obrador dijo que de ser necesario se iba a recurrir a expertos para rescatar los restos de las víctimas e incluso dio a conocer que Germán Larrea, dueño de Grupo México y concesionario de la mina, le envió una carta para ofrecer su cooperación.

Grupo México informó que de manera voluntaria entregará el título de concesión de El Olivo, donde se localiza la mina accidentada Pasta de Conchos y sus instalaciones, en San Juan de Sabinas, Coahuila.

En un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, Grupo México informó que esta decisión se tomó en respuesta a la solicitud del presidente López Obrador para disponer de la mina y que su gobierno reanude esfuerzos de recuperación de los restos de los mineros. E4

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