Espacio 4
Ediciones:
  Facebook Twitter
Inicio Política Sociedad Elecciones Medios Luces y sombras Opinión Firmas  
 
 

Edición 645

Salud

COVID-19, el alto precio de los «errores» políticos

La acelerada reapertura económica y la falta de liderazgo están acelerando la propagación del coronavirus, advierte la OMS. Coahuila sería el último estado en salir de la epidemia —en septiembre de 2021—, estima Conacyt

Gerardo Moyano

Paradojas del coronavirus. Mientras en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid, España, se llevaba a cabo un solemne acto para homenajear a las víctimas de la COVID-19, la aglutinación de personas en restaurantes y playas de Cataluña obligó al gobierno a lanzar un ultimátum: salir lo «estrictamente» necesario o vuelta al confinamiento obligatorio.

Se trata de la «última oportunidad» antes de tomar «medidas más drásticas», ya que «la pandemia continúa avanzando sin freno», dijo la vocera del gobierno catalán, Meritxell Budó (17.07.20). Días antes, la comunidad autónoma había comenzado a aplicar multas por no portar cubrebocas en lugares públicos.

Algo similar ocurre en Francia, donde el pasado 20 de julio el gobierno anunció el uso obligatorio de mascarillas en todos los espacios públicos cerrados —so pena de una multa de 135 euros— debido a los numerosos rebrotes de la enfermedad en diferentes zonas del país.

Y si esto ocurre en los dos países que el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, destaca como ejemplos de cómo es posible «controlar» la pandemia, qué le puede esperar a América, donde Estados Unidos, Brasil y México se han convertido en el nuevo epicentro de contagios. Ni hablar de lo que podría ocurrir en África, donde la escasez de recursos sanitarios y la existencia de otras epidemias amenaza con agravar el impacto de la pandemia.

«La gran amenaza que enfrentamos ahora no es el virus en sí mismo, la amenaza es la falta de liderazgo y solidaridad a los niveles global y nacional (...) ¿Por qué es tan difícil para los humanos unirse, luchar contra el enemigo?».

Tedros Adhanom Gheb reyesus
Director de la OMS

De ahí que Adhanom Ghebreyesus pidiera «unidad» ante el nuevo coronavirus, el cual ya ha contagiado a más de 12 millones de personas y se ha cobrado más de medio millón de vidas desde su detección en China, en diciembre de 2019.

«La gran amenaza que enfrentamos ahora no es el virus en sí mismo, la amenaza es la falta de liderazgo y solidaridad a los niveles global y nacional», dijo entre lágrimas el director de la OMS desde Ginebra, Suiza.

«Esta es una tragedia que está forzando a extrañar a muchos de nuestros amigos. Perdiéndose vidas (...) Y no podemos enfrentar esta pandemia como un mundo dividido (…) ¿Por qué es tan difícil para los humanos unirse, luchar contra el enemigo?», añadió.

Fuertemente cuestionada por su papel inicial en la divulgación del origen y la transmisión del virus, así como por los conflictos de intereses en su seno y el conservadurismo en torno a la elaboración de su guía de prevención (Espacio 4, 644), la OMS hace lo que puede con los recursos que tiene.

Sin embargo, no es responsable de las medidas que adoptan los diferentes gobiernos. «Permítanme ser franco, demasiados países están yendo en la dirección equivocada, el virus sigue siendo el enemigo público número uno (…) Si no se siguen los principios básicos, la única forma en que se desarrollará esta pandemia será de mal en peor», advirtió Adhanom, el pasado 13 de julio. Las oleadas de nuevos contagios, lo avalan.

México, la curva sin fin

Mientras más países vuelven a restringir las actividades —como Argentina, donde los gobiernos locales incluso incentivan la denuncia anónima de reuniones de más de seis personas—, México se encuentra en plena desescalada para apuntalar la economía.

Sin embargo, ante los rebrotes, algunos estados retoman medidas restrictivas. El 17 de julio, el gobierno de Yucatán anunció que regresa la llamada «ley seca» y el «toque de queda» desde las 22:00 horas hasta las 17:00 del día siguiente.

«Si en estos momentos no se reduce al máximo la vida social, nos veremos obligados a cerrar todos los negocios no esenciales y regresar todos a la cuarentena en nuestras casas».

Mauricio Vila Dosal
Gobernador de Yucatán

En este sentido, advirtió, las sanciones para quienes violen las nuevas disposiciones irán desde la amonestación con apercibimiento, hasta multas superiores a 40 mil pesos y arresto por 36 horas. En el caso de establecimientos que incumplan las medidas, también enfrentarán la clausura temporal o definitiva.

«Si en estos momentos no se reduce al máximo la vida social, nos veremos obligados a cerrar todos los negocios no esenciales y regresar todos a la cuarentena en nuestras casas», advirtió el gobernador Mauricio Vila Dosal (PAN).

Al cierre de esta edición, Yucatán se ubicaba como el noveno estado con más casos activos (1,112), detrás de Jalisco (1324) y Coahuila (1,569). Ciudad de México (4,259), Guanajuato (2,540), Estado de México (2,198), Tabasco (1,800), Nuevo León (1,633) y Veracruz (1,625) lideraban la lista de casos activos. En total, el país registraba 362,274 casos acumulados, 87,905 sospechosos y 41,190 defunciones.

Según, una proyección del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Coahuila sería la última entidad en salir de la epidemia.

Según la última estimación (08.07.20) del «Modelo Gompertz» del Conacyt, que toma en cuenta diversas variables del comportamiento del virus en cada entidad, nuestro estado alcanzaría el pico de la curva el próximo 16 de noviembre y la aplanaría hasta el 25 de septiembre de 2021.

Además de Coahuila, otros 14 estados lidiarían con aumentos de contagios hasta el 2021: Baja California Sur (26.08), Yucatán (14.08), Nuevo León (29.06), Quintana Roo (31.05), Tamaulipas (02.05), Zacatecas (14.04), Colima (31.03), Tabasco (06.03), Campeche (20.02), San Luis Potosí (10.02), Nayarit (02.02), Guanajuato (15.01), Aguascalientes (09.01) y Puebla (08.01).

Las entidades que sí podrían aplastar la curva este año serían Chihuahua (14.08), Chiapas (18.08), Morelos (29.08), Sonora (13.09), Ciudad de México (15.09), Oaxaca (18.09), Querétaro (27.09), Hidalgo (29.09), Estado de México (28.09), Baja California (30.09), Michoacán (10.10), Durango (11.10), Jalisco (18.10), Sinaloa (09.11), Tlaxcala (20.11), Veracruz (23.11) y Guerrero (25.12).

Salvo en Chiapas y Sinaloa, el uso de cubrebocas es obligatorio en todas las entidades del país, aunque no todas aplican multas. En algunos casos, los municipios son los que establecen las sanciones. El 17 de julio, el gobierno municipal de León, Guanajuato, que acumula el 40% de los casos registrados en la entidad, anunció que aplicará multas de hasta 8 mil 688 pesos y arrestos de hasta 36 horas a quienes no porten cubrebocas en espacios públicos.

En Coahuila, además de las multas por no usar mascarillas, las autoridades municipales y estatales verifican que los comercios cumplan con las medidas de prevención y han intervenido para dispersar eventos sociales y festejos en espacios públicos y privados.

Al igual que en todo el país, un foco de contagios difícil de controlar ha sido el transporte público, tanto por lo reducido de los espacios en los vehículos, como por la falta de eficacia de los concesionarios para hacer cumplir las medidas a choferes y pasajeros.

Nueva guerra fría

Del SARS-CoV-2 se sabe poco y nada. Se desconoce con certeza su origen —probablemente pasó del murciélago al humano a través de un pangolín o se escapó de un laboratorio—, su modo de transmisión —gotículas, vía aérea, contacto con superficies contaminadas—, los síntomas —a los comunes de la gripe, se agregan algunos inéditos como llagas en la boca y dedos del pie hinchados— y el grado de inmunidad que adquieren los contagiados —en algunos casos nula, en otros, temporal—.

Esto dificulta aún más desarrollar una vacuna, un terreno en el que se ha desatado una guerra sin cuartel entre las principales potencias del mundo. Mientras personajes como Bill Gates, uno de los principales financiadores de la OMS, destacan la tardía pero necesaria colaboración internacional, el fuego cruzado entre Estados Unidos, China y Rusia ha convertido la vacuna en el trofeo de una nueva guerra fría.

El 16 de julio, el director del Fondo Ruso de Inversiones Directas (FRID), Kiril Dmítriev, informó que la vacuna contra COVID-19 que desarrolla el Instituto Gamelie ha tenido resultados favorables en sus primeros ensayos, por lo que espera que esté lista «antes de octubre de este año».

Los rusos pronostican producir cerca de 30 millones de dosis de una vacuna experimental y el siguiente año fabricar más de 170 millones para todos los ciudadanos del país.

Lo que debía ser una gran noticia para el mundo, se tornó motivos de sospechas luego de que EE.UU., Reino Unido y Canadá denunciaran que un grupo de hackers rusos, presuntamente respaldados por su gobierno, ha robado sus investigaciones.

Según un comunicado conjunto de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA), el Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) de Reino Unido y el Establecimiento de Seguridad de las Comunicaciones de Canadá, el grupo de hackers «Cozy Bear», «APT29» o «The Dukes», vinculado a la inteligencia rusa, ha apuntado a las organizaciones de atención de la salud, «muy probablemente con la intención de robar información y propiedad intelectual relacionada con el desarrollo y las pruebas de las vacunas».

«Es completamente inaceptable que los Servicios de Inteligencia Rusos estén apuntando a aquellos que trabajan para combatir la pandemia de coronavirus. Mientras que otros persiguen sus intereses egoístas con un comportamiento imprudente, Reino Unido y sus aliados siguen adelante con el duro trabajo de encontrar una vacuna y proteger la salud mundial», declaró a la prensa el secretario británico de Relaciones Exteriores, Dominic Raab.

En abril pasado, EE.UU. acusó a hackers chinos de intentar robar la investigación de sus vacunas y en junio la Agencia de Seguridad e Inteligencia de Reino Unido (GCHQ, por sus siglas en inglés) informó de ataques similares contra el Servicio Nacional de Salud y también dijo que sospechaba de China.

Si bien en un inicio el presidente Donald Trump había destacado las acciones de China para contener el brote de COVID-19, más tarde anunció el retiro de su país de la OMS por haber «encubierto» al gobierno chino, el cual se habría reservado información crucial sobre la nueva cepa del coronavirus.

En este sentido, el 12 de julio, la viróloga china Li-Meng Yan, quien huyó en abril a EE.UU., aseguró a la cadena Fox —la favorita de Trump— que su país ha mentido sobre el coronavirus y ya en diciembre pasado sabía sobre la facilidad con que se transmite entre humanos.

A esto se suman las sospechas de que el virus podría haberse «escapado» del laboratorio de biotecnología chino de Wuhan, que resguarda 1 mil 500 variedades de virus. Las autoridades del laboratorio defendieron sus medidas de seguridad en un reportaje emitido por la televisión china, el 9 de julio.

Por su parte, el 17 de julio, el Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó un comunicado que volvió a dar lugar a la especulación de que el virus se escapó del laboratorio de Wuhan .

En respuesta, China no solo ha deslizado que la COVID-19 podría haber sido llevada a China por el Ejército estadounidense, sino que ha unido fuerzas con Rusia para denostar al gobierno de Donald Trump.

«Estados Unidos ha recurrido a medidas extremas e incluso ha creado puntos calientes y enfrentamientos en las relaciones internacionales, ha perdido la cabeza, la moral y la credibilidad».

Wang Yi
Ministro de Relaciones Exteriores de China

El 18 de julio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió un comunicado sobre una conversación que tuvieron el canciller chino Wang Yi y su homólogo ruso Sergey Lavrov, en la que concluyen que Trump «ha perdido la cabeza, la moral y la credibilidad» y que EE.UU. ha vuelto a su «mentalidad de la Guerra Fría» y destruye sus relaciones con aliados y gobiernos extranjeros.

El periódico South China Morning Post destaca que la publicación de la transcripción de la llamada telefónica es una medida poco común por parte de Pekín, sobre todo por las duras críticas al mandatario estadounidense. E4



Contra el coronavirus, paz y unidad: Papa

En estos momentos en que la humanidad necesita estar más unida que nunca para enfrentar la emergencia sanitaria, los conflictos bélicos agravan el impacto de la pandemia de COVID-19 en varias regiones del mundo.

De ahí que el papa Francisco renovara su llamado a «un alto el fuego global de inmediato, que permita la paz y la seguridad indispensables para proveer la asistencia humanitaria necesaria».

El pasado 19 de julio, al finalizar el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el sumo pontífice se refirió en particular al agravamiento de «las tensiones armadas en la región del Cáucaso, entre Armenia y Azerbaiyán».

Azerbaiyán y Armenia se enfrentan por el control del territorio de Nagorno Karabaj desde 1988 —ante la inminente disolución de la Unión Soviética (1991)—, un conflicto que ha dejado más de 25 mil muertos y miles de desplazados. En 1994 acordaron un alto al fuego en el marco de diálogo impulsado por el llamado grupo de Minsk —codirigido por Rusia, EE.UU. y Francia y bajo el amparo de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, OSCE—. Sin embargo, en los últimos años se han producido varios incidentes. Los actuales enfrentamientos, que han dejado 16 muertos al cierre de esta edición, son los más graves desde 2016.

El llamado del papa viene luego de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (NU) adoptara una resolución que formaliza el llamado a un alto el fuego mundial, pronunciado por su secretario general, António Guterres, el 23 de marzo.

«Mientras ofrezco mi oración por las familias de aquellos que han perdido la vida durante los enfrentamientos, deseo que, con el compromiso de la comunidad internacional y a través del diálogo y la buena voluntad de las partes, se pueda alcanzar una solución pacífica duradera, que se preocupe por el bien de esas amadas poblaciones», dijo Jorge Bergoglio.

El 5 de julio, ya había reclamado «un alto al fuego global de inmediato, que permitiría la paz y la seguridad indispensables para proporcionar la asistencia humanitaria tan urgentemente necesaria. Deseo que tal decisión se implemente de forma efectiva y rápida por el bien de tantas personas que están sufriendo». E4

Publicidad
 
Espacio 4 © 1995-2020. Todos los derechos reservados Espacio Editorial Coahuilense, S.A. de C.V.

De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.

Ir arriba