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Medios

COVID-19: a río revuelto, ganancia de redes sociales

En medio del caos informativo en torno a la COVID-19, científicos piden a los gigantes tecnológicos poner un alto a las noticias falsas. Facebook, Google y Twitter, en el ojo del huracán

Gerardo Moyano

La crisis de información por la epidemia de coronavirus ha renovado la lucha contra las noticias falsas. Cada vez más países, organismos no gubernamentales y grupos de científicos se suman a esta cruzada contra las fake news, las cuales se propagan principalmente en las redes sociales.

«Hacemos un llamado a los gigantes tecnológicos para que tomen medidas sistemáticas inmediatas para detener el flujo de información errónea sobre la salud y la crisis de salud pública que ha desencadenado», señala un grupo de más de 100 médicos y profesionales de la salud de alto nivel en una carta enviada a los altos directivos de Facebook, Twitter, Google y YouTube.

«Hay que cortar la red de contagio sobre una importante amenaza que acompaña a la COVID-19: la desinformación y el aumento de fake news».

Tedros Adhanom Ghebreyesus
Presidente de la OMS

En la misiva, publicada en The New York Times (07.05.20), los expertos en salud piden a los dueños de estas redes sociales «dejar de dar oxígeno» a las noticias falsas y a las teorías conspirativas sobre COVID-19, las cuales han sido denominadas como «infodemia» por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Entre los firmantes del documento, figuran profesionales de la talla de Christian Drosten, virólogo de cabecera de la canciller alemana Angela Merkel.

El asunto es delicado, pues la «infodemia» no solo se propaga de forma anónima en las redes sociales, sino a través de personajes con gran influencia, como el presidente estadounidense Donald Trump, quien a finales de abril sorprendió a la comunidad científica al sugerir que inyectar desinfectantes en el cuerpo «detiene» el coronavirus. Los días posteriores, el Centro de Control de Envenenamiento de Estados Unidos reportó al menos 100 intoxicados por ingerir cloro. Teóricos de la conspiración como David Icke han sido expulsados de Facebook por sugerir que el SARS-CoV-2 no existe.

El gobierno de México también se ha sumado a la cruzada contra la desinformación. El 6 de mayo, el director del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, Jenaro Villamil, acusó a las redes sociales de lucrar con las noticias falsas.

«Lo que ahora estamos observando es que sí hay ganadores en esta pandemia, desgraciadamente, y los ganadores son estas plataformas justamente. El nivel de ingresos y de ganancias que han tenido en este primer trimestre del año, empresas como Facebook, Google, Amazon, Microsoft, y en menor medida, aunque también importante, Twitter, son el resultado de esto justamente», dijo en la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manual López Obrador (AMLO).

De acuerdo con Villamil, en el primer trimestre del año Facebook facturó 18 mil 737 millones de dólares y obtuvo ganancias por 4 mil 902 millones de dólares, una cifra superior a las remesas que envían los mexicanos desde Estados Unidos. Google y su subsidiaria YouTube, también tuvieron un crecimiento de ganancias y suscriptores, aseguró el funcionario.

«Es un fenómeno transnacional, Twitter ha tenido un incremento de los usuarios de 152 a 166 millones de usuarios en todo el mundo y en Twitter, sobre todo, lo que ha habido es una intensificación de la diseminación de versiones falsas y de versiones incluso hasta alteradas de videos que se truquean para dar la impresión exactamente inversa de lo que está sucediendo», sostuvo Villamil.

El ave de mal agüero

WhatsApp, una aplicación con más de dos mil millones de usuarios en el mundo, pone el ejemplo con la adopción de medidas que buscan disminuir la circulación masiva de noticias falsas. Desde el pasado 7 de abril, el servicio de mensajería comenzó a limitar el reenvío de mensajes virales a un solo contacto y a marcar con una doble flecha los mensajes transferidos de un usuario a otro más de cinco veces.

«Sabemos que muchos usuarios transfieren información útil, así como videos divertidos, reflexiones u oraciones que tienen importancia para ellos (…) Sin embargo, también hemos observado un aumento significativo de las transferencias, que los usuarios consideran demasiado numerosas, y que pueden contribuir a la difusión de información falsa. Creemos que es importante ralentizar la difusión de estos mensajes para que WhatsApp siga siendo una aplicación de conversación personal», señala la firma con sede en California.

Facebook y YouTube también se esfuerzan por contener la proliferación de noticias falsas, pero como sus sistemas automáticos de detección no funcionan debidamente, solo eliminan contenido cuando existe una denuncia al respecto y el daño ya está hecho.

Y si bien Twitter ha tomado algunas medidas, esta plataforma se ha convertido en la favorita para propagar información falsa. Según un informe de NewsGuard, dado a conocer por The Financial Times, muchas de las noticias falsas son propagadas con perfiles de usuario con más de 100 mil seguidores, algunos incluso verificados.

NewsGuard encontró que estas cuentas propagan información falsa acerca del coronavirus, como la que vincula al virus con las redes 5G o las que afirman que la hidroxicloroquina, el cloro, la raíz de regaliz o el zinc son eficaces como tratamiento, algo que podría ser fácilmente localizable por Twitter.

En este sentido, tanto el presidente López Obrador, como su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, han emprendido una cruzada para que la red del pajarito aumente los controles para detectar noticias falsas en medio de la emergencia sanitaria.

Al asegurar que México es uno de los países con más bots del mundo, AMLO anunció que pedirá un informe a Twitter y Facebook sobre los clientes que pagan información falsa. «Vamos a pedirle transparencia a Face, al Twitter, que informen sobre quiénes son sus clientes, quiénes les compran. En otros países tienen que informar, ¿por qué en México no?», dijo el mandatario.

Por su parte, el pasado 19 de marzo, Beatriz Gutiérrez Müller volvió a Twitter —tras 10 meses de ausencia— por «razones estrictamente sanitarias» y desde entonces se ha dedicado a combatir la «infodemia».

Según un recuento de SinEmabargo, entre el 20 de marzo y el 30 de abril, Gutiérrez Müller dedicó al menos una veintena de mensajes para desmentir rumores, noticias falsas y hacer hincapié en la ausencia de políticas en Twitter para erradicar a los bots o cuentas utilizadas para contaminar las conversaciones. Su perfil cuenta con más de 482 mil seguidores y entre sus tuits más destacados se encuentra un video en el que pide a la ciudadanía que sólo confíe en información oficial. El número de reenvío de sus mensajes supera por mucho al de cualquier dependencia del gobierno federal.

Más herramientas

La lucha contra las noticias falsas, en el marco de la emergencia mundial por COVID-19, suma esfuerzos en varias partes del mundo. La Unión Europea (UE) ha adoptado un «Plan de Acción en contra de la desinformación», el cual incluye la publicación de advertencias sobre noticias falsas en el sitio EuvsDisinfo.eu.

Por su parte, la Federación Profesional de Periodistas de Quebec y la Agencia Ciencia-Prensa de Canadá anunciaron el lanzamiento oficial de su proyecto común «COVID-19: Detectar la desinformación».

El sitio web COVID-desinfo.ca ofrece artículos que desmienten informaciones sobre tratamientos y creencias populares en torno al coronavirus, con artículos, datos científicos e infografías fáciles de interpretar.

En México, también existen sitios de verificación de información y cada vez más medios de comunicación proporcionan herramientas digitales y buzones de correo para comprobar datos. E4

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