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Edición 633

Política

Las velas de la democracia, hinchadas a favor de los laguneros: Muñoz Ledo

Desde Braulio Fernández Aguirre, la comarca no tenía a uno de los suyos en la gubernatura, y ahora que Miguel Riquelme ejerce el cargo resurge el movimiento del estado 33. Esta vez los habitantes no están solos: el presidente López Obrador podría culminar el proyecto del general Lázaro Cárdenas

Gerardo Hernández G.

Parte I

Vaya paradoja. Los laguneros esperaron más de medio siglo para ver de nuevo a uno de los suyos en la gubernatura, y ahora que lo tienen cobra impulso el movimiento para crear el Estado de La Laguna. «No es nada contra Miguel Riquelme», advierte Carlos Bracho, quien hace 17 años presentó la propuesta respectiva en el Congreso tras vencer resistencias dentro del PAN y su fracción parlamentaria. El propósito es regresar a la región, abandonada por las capitales de Coahuila y Durango, a su condición original, apunta.

Ignorados por presidentes, gobernadores y legisladores, esta vez los laguneros tienen de aliado a Porfirio Muñoz Ledo, uno de los políticos más avezados y con acceso al presidente López Obrador. Junto con Cuauhtémoc Cárdenas y otros líderes de izquierda, el diputado de Morena contribuyó a la transición democrática y a la alternancia en el poder. «Yo les digo a los laguneros que las velas de la democracia están hinchadas de corrientes favorables a sus propósitos», declaró a Luis Alberto López (Milenio Laguna, 16.01.20).

El presidente López Obrador desplegó el velamen frente a los gobernadores Miguel Riquelme (Coahuila) y José Rosas Aispuro (Durango) en su primera visita a Torreón, el 28 de diciembre de 2018, para anunciar el Programa Integral de Desarrollo para La Laguna. «Vengo a explicarles por qué se va a llevar a cabo una acción integral en esta región, que se une por cuestiones sociales, culturales, históricas, y que esta Comarca Lagunera, aunque geográficamente tiene que ver con dos entidades federativas, sí realmente es una región con características propias, y por eso se tiene que atender de esa manera».

El movimiento por el Estado de La Laguna debe incluir a todos los sectores, observa Muñoz Ledo. Para alzar velas, se ha reunido con empresarios, académicos y sociedad civil de ambos lados del río Nazas. En Torreón y Gómez Palacio existe «una disminución enorme de servicios públicos del estado», dijo el 15 de enero en la sesión de la Comisión Permanente del Congreso. Pidió a los diputados federales laguneros reflexionar sobre la creación del estado 33. «No podemos ir arrastrando las divisiones territoriales que ya tienen mucho tiempo y ni siquiera han sido buenas». Por lo tanto, propuso regionalizar al país de otra manera.

Los legisladores laguneros de Coahuila son: Francisco Javier Borrego, Luis Fernando Salazar, José Ángel Pérez y Mirosalva Sánchez; y de Durango, María de Lourdes Montes e Hilda Patricia Ortega. Cuatro militan en Morena y dos en el Partido Encuentro Social, pero siempre votan a favor de las iniciativas del presidente. La circunstancia actual favorece al movimiento por el Estado de La Laguna, pues Morena y sus aliados tienen mayoría calificada en el Congreso. Sin embargo, la composición de la Cámara baja podría cambiar en las elecciones de 2021.

Por ahora ninguno de los representantes populares de la comarca ha fijado postura con respecto al nuevo estado. «Existen todos los elementos para lograrlo» e incluso el proceso jurídico, aunque complejo, es salvable, dice el alcalde de Torreón, Jorge Zermeño (PAN). Quienes sí han bebido las palabras de Muñoz Ledo, cuyo enlace con el movimiento es Jorge Torres Castillo, son empresarios, políticos de diversos partidos y líderes sociales. La bola de nieve empezó a rodar y esta vez quizá nadie podrá detenerla.

El reparto del voto

La Laguna marcó distancia con la capital del estado y con el PRI en las elecciones para gobernador y diputados locales de 2017, y en las municipales de 2018. De los seis distritos laguneros, Acción Nacional obtuvo cuatro; el PRI, uno; y Unidad Democrática de Coahuila, uno, cuyo representante es ahora independiente. El PAN ostenta las alcaldías de Torreón y San Pedro; Morena, las de Francisco I. Madero y Matamoros donde por primera vez hay alternancia. El PRI gobierna Viesca, el municipio menos poblado. Sin embargo, la correlación de fuerzas podría modificarse en los procesos de este año y el próximo para elegir diputados y ayuntamientos.

En 2018, la mayoría de los laguneros votó por Andrés Manuel López Obrador, y en cascada por los candidatos de Morena a senadores y diputados por los distritos dos y seis, a los cuales más tarde se sumó uno de Acción Nacional, ya electo. La ciudadanía ha castigado al PRI por la megadeuda y otros desmanes del moreirato, así como por la falta de obra en La Laguna, cuyo rezago atribuye, entre otros factores, a la preferencia por la capital del estado.

Guiados por su sexto sentido, en 2005 los torreonenses votaron contra Humberto Moreira y apoyaron a Jorge Zermeño (PAN) para gobernador. Torreón fue el único municipio donde el candidato del PRI perdió. Moreira le cobró a la ciudad muy caro el agravio. El castigo continuó en el sexenio de su hermano Rubén. Al PRI le hace falta oxigenarse. Sus cuadros, con fuerte tufo moreirista, son los mismos; algunos cambian de puesto en la administración y la mayoría repite como candidato a pesar de haber perdido elecciones previas. Ciertos perfiles no se distinguen precisamente por sus virtudes ni por su compromiso social. La clase política tradicional fue reemplazada, en algunos casos, por advenedizos.

Al PAN lo extenuó la elección de 2017, cuando estuvo a punto de ganar la gubernatura, pero aún es la segunda fuerza electoral en el estado. Monopolizar la toma de decisiones en el grupo de Guillermo Anaya provocó división y deserciones. El exalcalde de Torreón José Ángel Pérez, quien plantó cara a Humberto Moreira en el cenit de su gobierno, es ahora diputado federal por el distrito seis, bajo las siglas de Encuentro Social. Venció a su excorreligionaria Gabriela Casale y a Miguel Felipe Mery (PRI).

Luis Fernando Salazar renunció al PAN después de ganar la diputación por el distrito cinco a Olivia Martínez (PRI) y a María del Rosario Pérez (Morena).

Hoy forma parte de la bancada de Morena y es uno de los pretendientes a la alcaldía de Torreón. Empero, el desempeño de Jorge Zermeño —quien ocupa el cargo por tercera ocasión— y la aprobación ciudadana a su gestión pueden permitirle a su partido conservar la presidencia otro periodo. El aspirante más visible del PAN es el diputado Marcelo Torres.

Pero si en 2018 López Obrador contribuyó al triunfo de los candidatos de Morena, en las próximas elecciones podría lastrarlos por la falta de resultados de su gobierno en temas de seguridad, crecimiento económico y combate a la impunidad; tampoco tiene estructura partidista. Desde esa perspectiva, el movimiento por el Estado de La Laguna, que impulsa el diputado Porfirio Muñoz Ledo, podría orientar el voto regional hacia Morena. La iniciativa entusiasma a una sociedad cada vez menos identificada con Saltillo y los partidos tradicionales.

El compás de Porfirio

Porfirio Muñoz Ledo fija el concepto: Estado de La Laguna; el método: mover la sensibilidad social y política con debates en radio y televisión y la recolección de firmas; y el plazo: cuatro años para cubrir el proceso constitucional. Calificado por la periodista Martha Anaya como «ave de las tempestades» e incluido entre las mentes más brillantes de la política nacional, el exprecandidato presidencial del PRI en 1976 y 1982 resume en tres palabras el movimiento para crear el estado 33: «es absolutamente indetenible».

Fundador del PRD y expresidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1981), Muñoz Ledo acicatea a los laguneros: «hay que empezar el movimiento porque ya se nos hizo tarde». Recomienda no doblar las manos ni echar el tema en saco roto: «si lo vamos a hacer dentro de 10, 15 o 20 años, ya no estaría en esta tierra, me gustaría verlo ahora (el estado 33) y demostrar que el pensamiento político es dinámico porque estamos en una etapa democrática». El diputado de Morena calcula: «a ojo de buen cubero, arriba del 80% de los laguneros están a favor, y si hubiera un plebiscito lo ganarían de calle».

ELLA (Estado de La Laguna), corriente formada por empresarios de Coahuila y Durango bajo la batuta de Pedro Luis Martín Bringas, accionista de Grupo Soriana, reunió cerca de 400 mil firmas en apoyo del estado 33. «El problema principal de La Laguna es el desempleo, la economía, la pobreza, el no tener aspiración. No hay forma de poner un negocio», declaró a Reporte Índigo (16.06.14). Martín Bringas es uno de los críticos más severos del gobierno de Rubén Moreira.

«Solo el autoritarismo puede prevalecer en contra de una clara mayoría popular. Eso es democracia. ¿Quiénes son los que no quieren? Los que sienten que pierden territorio». Muñoz Ledo atribuye al narcotráfico y a sus vínculos con el poder político la descomposición familiar y tragedias como la del colegio Cervantes de Torreón, donde un niño de 11 años asesinó a una profesora, hirió a seis personas y luego se suicidó.

La idea del estado lagunero incubó en el gobierno del general Lázaro Cárdenas (1934-1940). La comarca recibió trato especial por su papel en el reparto agrario. «El presidente (López Obrador) tiene esos antecedentes porque, como a cualquier jefe de estado, le seleccionan cosas importantes que afectan la sensibilidad de las entidades», dice Muñoz Ledo. «Las propuestas para la conformación de otro estado van y vienen, pero la identidad del lagunero, no». Puntos intermedios como la Zona Metropolitana, advierte, tampoco son la solución. «Heredamos la mentalidad del antiguo régimen, en el que no opinábamos, nos daban línea, pero ahora vivimos en una sociedad democrática en donde la gente manda. Yo espero y creo que de una manera muy prudente, (el presidente) desde su jerarquía, va a abrazar esta idea».

En su primera visita a Coahuila, el 28 de diciembre de 2018, AMLO ofreció atender a La Laguna según sus características y su historia. Muñoz Ledo precisa: «Las palabras del presidente no son cabalísticas ni están ocultas, son clarísimas y merecen una atención muy especial. (…) no quiere decir que les van a prestar dinero o a comprar ganado, se habla de una atención especial en lo político. Lo dijo sin decir, pues es el presidente de la república y no quiere desgastarse con los que se oponen (al estado 33)… es una continuidad de lo que dijo Lázaro Cárdenas». (Las citas son de la entrevista de Luis López García, Milenio Laguna, 16.01.20). E4

«No podemos ir arrastrando las divisiones territoriales que ya tienen mucho tiempo y ni siquiera han sido buenas».

«A ojo de buen cubero, arriba del 80% de los laguneros están a favor, y si hubiera un plebiscito lo ganarían de calle».

«Heredamos la mentalidad del antiguo régimen, en el que no opinábamos, nos daban línea, pero ahora vivimos en una sociedad democrática en donde la gente manda».

«Las palabras del presidente no son cabalísticas ni están ocultas, son clarísimas y merecen una atención muy especial».

Porfirio Muñoz Ledo

Población de los municipios laguneros, individual y por estado, según la información del reporte intercensal del Inegi 2015.

COAHUILA

1) Torreón 679,288

2) Matamoros 108,950

3) San Pedro de las Colonias 106,142

4) Francisco I. Madero 58,360

5) Parras de la Fuente 44,799

6) Viesca 21,549

Subtotal 1’019,088

DURANGO

7) Gómez Palacio 342,286

8) Lerdo 153,311

9) Cuencamé 35,415

10) Mapimí 26,502

11) Tlahualilo 22,895

12) Rodeo 13,554

13) Nazas 12,957

14) Gral. Simón Bolívar 10,110

15) Santa Clara 7,089

16) San Juan de Guadalupe 5,564

17) Indé 4,927

18) Hidalgo 3,838

19) San Luis del Cordero 2,077

20) San Pedro del Gallo 1,478

Subtotal 642,003

No deben doblar las manos: Porfirio

Estado de La Laguna, causa irrenunciable

El movimiento por el Estado de La Laguna ha sido intermitente, pero desde hace varias generaciones se convirtió en una causa irrenunciable. Torreón y Gómez Palacio fueron desde mediados del siglo pasado las ciudades más desarrolladas de Coahuila y Durango, pero desde los ochenta y los noventa la tendencia se empezó a invertir. El agotamiento del sistema ejidal, la falta de un modelo alternativo y el desarrollo industrial de las capitales, aunados a la violencia y a la falta de inversión social y de infraestructura, rezagaron a la metrópoli lagunera, despoblaron los municipios circundantes y provocaron enojo ciudadano.

Después de varios años de inactividad, cual volcán durmiente, el movimiento ha empezado a lanzar fumarolas. ¿Anticipo de una erupción cuya consecuencia será, por fin, el tan anhelado estado, para liberar a los laguneros del yugo y el desdén de sus respectivas capitales? ¿O será, de nuevo, el parto de los montes? Tras varios sueños frustrados y de la primera campaña masiva por el estado 33, desarrollada por ELLA (Estado de La Laguna), los promotores del proyecto tienen ahora razones para el optimismo.

Esta vez, el diputado Porfirio Muñoz Ledo (Morena), figura histórica de la política nacional y generador de cambios, fue quien despertó al volcán. «El Estado de La Laguna es, para mí, un hecho inevitable», dijo el 15 de enero en el Congreso. El mensaje —para los gobiernos de Coahuila y Durango—transmite el sentimiento de sociedades cuyas demandas han sido ignoradas por las capitales; y en el caso de Coahuila, agraviadas por el gobierno de Humberto y Rubén Moreira.

El activismo de Muñoz Ledo y la aparente aquiescencia del presidente López Obrador son los motores que propulsan el movimiento del estado 33. El apoyo federal explica la participación de políticos y empresarios cuya adhesión había sido de puertas adentro. Son los casos de Heriberto Ramos, exalcalde de Torreón (PRI); Ulises Adame, exdiputado priista por Durango y ahora militante de Morena; y del sector privado: Carlos Delgado, Carlos Muñoz y Jesús de la Garza. En un video publicado en las redes sociales, se pronuncian sin ambages por el nuevo estado.

Sin embargo, es preciso movilizar a la comunidad, socializar el plan y fijarlo en el imaginario colectivo. Promoverlo en universidades, centros de trabajo, reactivar a ELLA, organizar foros y debates e incorporar el tema a la agenda de los medios de comunicación. La participación de los jóvenes es crucial, pues del futuro de La Laguna depende el propio. La atonía económica y política limita el crecimiento e inhibe la formación de liderazgos.

Para evitar que la euforia se desborde, el empresario Juan Abusaid Rodríguez, aporta una dosis de realismo: «Fui a la junta del Estado de la Luna, perdón, de La Laguna. Siguen soñando y ponen todas sus esperanzas en un mortal (Muñoz Ledo), cuando debemos poner nuestro esfuerzo en crear una ciudadanía que se sienta orgullosa de pertenecer a la región lagunera; a partir de ese principio, y con las leyes que están en la Constitución, es más sencillo crear el Estado de La Laguna. Los asistentes a la junta creen que este año lo van a lograr».

Abusaid tiene razón. El estado 33 depende de los laguneros: de su capacidad de unirse, organizarse y presionar al Congreso para activar los mecanismos que lo hagan posible, más que del padrinazgo de un líder brillante como Muñoz Ledo o de la voluntad del presidente López Obrador. El diputado de Morena lo resume así: «los laguneros no deben doblar las manos». E4

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