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Edición 624

Medios

Redes sociales, paraíso de fake news en México

La Universidad de Oxford incluye al país entre las 70 naciones en las que detectó manipulación mediática. WhatsApp, Facebook y Twitter, los medios favoritos para engañar al público

Gerardo Moyano

Las noticias falsas son divulgadas en México por «tropas cibernéticas» que utilizan las redes sociales para manipular información con intereses políticos, particularmente en tiempos electorales.

Así lo señala un estudio de la Universidad de Oxford denominado «El Orden de Desinformación Global», el cual detectó técnicas de manipulación mediática en 70 países en 2019, en comparación con los 48 de 2018 y los 28 de 2017.

Este año, México se ubica junto a Cuba, Brasil y Guatemala en la categoría de tropas cibernéticas de alcance «mediano», las cuales propagan campañas de desinformación con consistencia y estrategia en diversas plataformas, incluyendo financiamiento de personal de tiempo completo.

Este grupo también incluye a Azerbaiyán, Bosnia y Herzegovina, Cambodia, Etiopía, Georgia, India, Kazajistán, Kirguistán, Malasia, Malta, Pakistán, Filipinas, Qatar, Sri Lanka, Sudán, Tajikistán, Tailandia, Turquía, Ucrania, Reino Unido y Uzbekistán.

Otros grupos de tropas cibernéticas son:

  • De «mínimo» alcance, conformado por grupos locales que cuentan con pocos recursos y tienen un plazo de operación limitado —Angola, Argentina, Armenia, Australia, Croacia, Ecuador, Grecia, Holanda, Corea del Sur, Suecia, Taiwán y Túnez—.

  • De alcance «bajo», que incluye equipos organizados pequeños y pocas estrategias —Austria, Colombia, República Checa, Eritrea, Alemania, Honduras, Hungría, Indonesia, Italia, Kenia, Macedonia, Moldovia, Nigeria, Corea del Norte, Polonia, Ruanda, Serbia, Sudáfrica, España y Zimbabue—.

  • De «alta capacidad», grupos cuentan con grandes recursos y la participación de agencias gubernamentales, militares, partidos políticos y empresas privadas —China, Egipto, Irán, Israel, Myanmar, Rusia, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes, Venezuela, Vietnam, y Estados Unidos—.

Cabe recordar que México se ubicó en segundo lugar mundial en «exposición a las noticias falsas» en un estudio publicado por la misma universidad en julio de 2018 —mes de las elecciones presidenciales—, solo por detrás de Turquía. En ese reporte, un 43% de los mexicanos declaró haber sido expuesto a noticias falsas en al menos una ocasión, en comparación con Turquía (49%), Brasil (35%), y Estados Unidos (31%).

El estudio elaborado por el Instituto Reuters de la Universidad de Oxford incluyó un apéndice denominado «#Mexico2018 Noticias Falsas y Social Media: Las nuevas cabezas de la Hidra», en el que la autora Juliana Fregoso concluye: «La respuesta a la pregunta original: ¿son los medios mexicanos capaces de identificar la divulgación de información falsa o fabricada en las redes sociales?, es un rotundo: No».

Otro estudio del Instituto Reuters titulado «Reporte de Noticias Digitales 2019», concluye que la incapacidad de distinguir entre información falsa y verdadera es «altamente preocupante» en Brasil, Sudáfrica, México y Francia. En contraste con Holanda y Alemania, donde hay menos polarización política.

(Des)orden informativo

La investigación «El Orden de Desinformación Global» describe como preocupante el aumento de 150% entre 2018 y 2019 en el número de países (de 28 a 70) en los que se detectaron grupos de intereses, gobiernos y partidos políticos que utilizan el algoritmo y la automatización de las redes sociales para manipular la opinión pública a gran escala.

«Aunque la propaganda siempre ha sido parte del discurso político, el alcance profundo y amplio de estas campañas plantea preocupaciones críticas de interés público», se advierte en la investigación.

En este sentido, señala que la difusión de noticias falsas se ha convertido en la nueva «normalidad» disfuncional para actores políticos de todo el mundo, gracias al alcance global de las redes sociales, lo cual representa una «amenaza crítica» para las democracias.

«El uso de la propaganda computacional (…) se extiende mucho más allá de las acciones de algunos actores malos (…) En un entorno de información caracterizado por altos volúmenes de información y niveles limitados de atención y confianza del usuario, las herramientas y técnicas de propaganda computacional se están convirtiendo en una parte común, y posiblemente esencial, de las campañas digitales y la diplomacia pública», indica.

Entre las técnicas que utilizan los gobiernos y los partidos políticos para difundir noticias falsas, destacan el uso de bots para amplificar discursos de odio u otras formas de contenido manipulado, la recolección ilegal de datos y el uso de ejércitos de trolls para intimidar o acosar a disidentes políticos o periodistas.

Entre los hallazgos del estudio, destaca el hecho de que Facebook sigue siendo la red preferida para la manipulación, pues en 56 países se detectaron evidencias de campañas de odio o políticas formales a través de esta plataforma.

En 45 democracias, políticos y partidos políticos han utilizado herramientas de propaganda digital para masificar seguidores falsos o distribuir información manipulada para obtener apoyo de votantes.

En 26 estados autoritarios, las entidades gubernamentales «han utilizado la propaganda computacional como una herramienta de control de la información para suprimir la opinión pública y la libertad de prensa, desacreditar las críticas y las voces opositoras y ahogar la disidencia política».

La metodología del estudio consistió en buscar reportes y denuncias de tropas cibernéticas que estuvieran generando noticias falsas, para luego contrastar esa información con estudios previos de cada país y ponerla en contexto mediante entrevistas con expertos locales.

En una tercera etapa, el informe plantea la pregunta de si las plataformas de redes sociales están creando realmente un espacio para la deliberación pública y la democracia o magnificando contenidos que mantienen a los ciudadanos desinformados.

«Una democracia fuerte requiere del acceso a información de alta calidad y la habilidad de los ciudadanos de poder reunirse para debatir, discutir, deliberar, consensuar y hacer concesiones», concluye.

Derecha peligrosa

Uno de los casos más sonados de manipulación informativa fue registrado en Inglaterra, donde la empresa Cambridge Analytica utilizó datos de los usuarios de Facebook para generar contenidos que influyeron en el referéndum convocado para decidir la salida de ese país de la Unión Europea (Brexit), lo cual derivó en una multa histórica para la red social de Mark Zuckerberg. Se trata de la misma empresa que asesoró al equipo de campaña de Donald Trump en las elecciones presidenciales de EE.UU. en 2016 (Espacio 4 619).

Según el estudio de la Universidad de Oxford, las noticias falsas, extremistas, sensacionalistas y distorsionadas son consumidas y compartidas en mayor grado por usuarios derechistas y conservadores.

Por ejemplo, en Estados Unidos los seguidores de Trump en Twitter son usualmente los que más consumen y expanden noticias falsas, mientras que, en Facebook, las páginas de extrema derecha comparten más noticias falsas que todos los demás grupos políticos juntos.

Una situación similar se registró en Francia, Reino Unido, España, Alemania, Polonia e Italia, antes de las elecciones de la Unión Europea de este año, donde se detectaron cuentas que compartieron contenido de la supremacía blanca y que promovieron la ideología nazi, así como montajes o noticias falsas de violencia presuntamente causada por inmigrantes. E4

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