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Edición 609

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La entrevista que nunca verás

Lo que podía ser un documento histórico devino en un intercambio de insultos que exhibió a Nicolás Maduro, pero también empañó el trabajo periodístico de Jorge Ramos

Redacción

«Para mí era muy importante poderle llamar dictador a Maduro dentro de Miraflores». Tales las palabras del periodista Jorge Ramos a su arribo al aeropuerto de Miami, luego de la truncada entrevista al presidente venezolano Nicolás Maduro, el 26 de febrero, en Venezuela.

Y así lo hizo. No solo al final de la charla, que devino en escándalo por la confiscación del material de trabajo a los periodistas de Univisión, sino al inicio de la misma. Según las anotaciones de un miembro del equipo televisivo, Ramos arrancó la conversación con una provocación: «¿Cómo lo llamo? ¿Presidente o dictador?».

Maduro aguantó el primer golpe y contestó señalando la Constitución venezolana, pero desde ahí, todo fue en picado. Y lo que pintaba como una oportunidad de exponer la intolerancia del mandatario frente a las cámaras, terminó con cuestionamientos hacia las dos partes del malogrado ejercicio periodístico.

En este sentido, se podría decir que el conductor estrella de Univisión en Estados Unidos confirmó su estilo aguerrido e hizo honor a su lema «Si no es contrapoder, no es periodismo» –que enarbola en su cuenta de Twitter–, pero quedó la sensación de que por no respetar las reglas básicas del buen periodismo, dejó pasar una buena oportunidad de aportar elementos al debate sobre el futuro inmediato de Venezuela.

Ramos detalla los pormenores de su encuentro con Maduro en una nota titulada «La entrevista que (quizás) nunca veas» (Univisión 04-03-19), la cual arranca con una frase de Julio Scherer: «Si el diablo me ofrece una entrevista, voy a los infiernos».

Pero he aquí una gran diferencia con el fundador de Proceso, quien pese a ser cuestionado por fotografiarse junto al narcotraficante Ismael «Mayo» Zambada, líder del cartel de Sinaloa, dejó un documento clave para entender la fallida estrategia del gobierno de Felipe Calderón en pleno auge de la «guerra contra el narco» (2010). Si Scherer le hubiera faltado el respeto a su entrevistado, con quien no comulgaba, otro hubiera sido el desenlace.

Es más, los cuestionamientos al trabajo de Ramos podrían ser hoy más duros de conocerse el tono que utilizó el periodista para interrogar a su interlocutor.

Así las cosas, lo que debía ser una entrevista histórica, quedó confinada a los apuntes de la productora Claudia Rondón, los cuales no dejan de ser un documento legítimo, pero solo contienen los momentos más álgidos del debate.

Ramos tenía en la mano todos los elementos para hacer que Maduro trastabillara y cayera por su propio peso, incluso un video de gente buscando comida en la basura en las calles de Caracas. Sin embargo, el video no solo detonó la irritación de Maduro, sino que cosechó calificaciones de «montaje» en las redes, pues detrás de los entrevistados se ve pasear a un individuo con una bolsa de compras y un refresco en la mano. Fue el periódico español El Mundo el que se dio a la tarea de confirmar la condición de pobreza de uno de los entrevistados... así como su historial criminal.

Lo que no fue

Jorge Ramos explica que la entrevista pactada con Maduro debía durar poco más de media hora, pero al minuto 17, el mandatario la dio por finalizada. «Eso es lo que hacen los dictadores (…) no los demócratas», cuenta Ramos que le dijo a Maduro.

«Le pregunté a Maduro sobre los fraudes electorales del 2013 y 2018; le enseñé las acusaciones de su exjefe de inteligencia, Hugo Carvajal: «Has asesinado a cientos de jóvenes en las calles”; le di la lista con los nombres de 402 presos políticos —de un total de 989 que existen en sus cárceles según Foro Penal—; le mostré el reporte de Human Rights Watch donde documentan 380 casos de abusos, incluyendo tortura, desde el 2014; y le hice ver un video, que yo filmé, de tres jóvenes comiendo desperdicios de un camión de basura y que lo criticaban. Ahí se rompe Maduro y se va», detalla.

Los apuntes de Rondón empiezan con la primera pregunta de Ramos en el minuto 00:00: «¿Cómo lo llamo: presidente o dictador?».

Luego solo recaban las respuestas más duras de Maduro. En el minuto 02:55, Maduro le habría dicho a Ramos: «Tú eres opositor de derecha». En 04:15: «Tú eres militante de la oposición», «No eres periodista», «Eres de extrema derecha», «Eres extranjero». En el minuto 10:00, lo amenaza: «Si fueras venezolano enfrentarías la justicia», «Son sucias tus acusaciones», «Tu entrevista ha tomado el camino de la suciedad».

En el minuto 12:53, Maduro responde a los cuestionamientos sobre los presos políticos en Venezuela: «Jorge, llévate tu basurita», «Te vas a tragar tu basura con una Coca-Cola» (según detalla Rondón, los guardaespaldas de Maduro celebraron las frases de su jefe).

En el minuto 15:04, Maduro le dice a Ramos que es un «Provocador profesional», «A mí no me vas a sacar de casillas». Segundos después, cuando Maduro niega la existencia de una crisis humanitaria en Venezuela, Ramos le muestra el video de unos jóvenes alimentándose con desperdicios de un camión de basura mientras culpan al gobierno. En el minuto 17:00, mientras Maduro trata de tapar el iPad con su mano, Ramos le dice que «la revolución ha fracasado terriblemente» y el mandatario da por finalizada la entrevista.

Misión cumplida

Jorge Ramos relata que luego de la cancelación del reportaje, él y la productora María Martínez fueron ingresados a un cuarto de vigilancia y despojados de sus teléfonos celulares, al igual que los otros cinco periodistas de Univisión.

«Nos quisieron subir a un camión para llevarnos, según ellos, al hotel. Pero no les creímos. En ese momento —y gracias a una llamada que María pudo hacer a nuestro jefe en Miami, Daniel Coronell, antes de que le quitaran el celular— la noticia de nuestra detención empezó a salir en las redes sociales. Y el cambio fue inmediato. Nos liberaron y nos dejaron ir en nuestro propio transporte al hotel. Un funcionario de inmigración nos informó esa misma noche que seríamos deportados del país», escribe Ramos.

Para Ramos, «la gran ironía es que nos censuraron y nos robaron la entrevista para evitar que Maduro se viera contestando preguntas sobre su papel de dictador y, al hacerlo, quedó demostrado que lo es. Sí, la entrevista fue fuerte, contenciosa, directa. Como, creo, debe ser con cualquier líder autoritario. Y, como todo, seguramente hubiera desaparecido tras un ciclo de noticias o dos. Pero al quitarnos el material y los equipos, detenernos y deportarnos, convirtieron la entrevista (que nadie ha visto) en un incidente internacional —ya que casi todo mi equipo era de periodistas extranjeros— y demostraron el carácter dictatorial del régimen». E4

Frases:

«Para mí era muy importante poderle llamar dictador a Maduro dentro de Miraflores»

Jorge Ramos

«Si fueras venezolano enfrentarías la justicia (…) Te vas a tragar tu basura

con una Coca-Cola»

Nicolás Maduro

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