Espacio 4
Ediciones:
  Facebook Twitter
Inicio Política Reportaje Salud Medios Luces y sombras Opinión Firmas  
 
 
  Edición 629
  Villa Unión: inseguridad y respuestas
 
Carlos Aguilar
   
  Los lamentables acontecimientos del pasado 30 de noviembre en el municipio de Villa Unión, en el norte de Coahuila, dejaron muchas lecturas al ciudadano, algunas sobre el tema de la inseguridad y la barbarie de mexicanos equivocados que engrosan las filas de la delincuencia organizada; otras respecto a la gobernanza y la respuesta del Estado como ente de gobierno cuya obligación y responsabilidad es salvaguardar la integridad de los ciudadanos.

No hay que perder de vista que este grupo de más de 30 hombres fuertemente armados tomaron la decisión de asesinar cobardemente y con ventaja a 6 personas, 4 policías que les hicieron frente en evidente desigualdad y que perdieron la vida tratando de defender a la población de ese municipio, y dos más que fueron secuestrados y ejecutados sin ningún sentimiento de culpa.

Entonces, la muerte de 25 personas es responsabilidad de los delincuentes, incluso las propias bajas —19 cifras oficiales— son culpa del grupo delincuencial; es decir, no se puede ni se debe culpar a alguna autoridad de gobierno por este acto de barbarie humana cometida en un municipio tranquilo, cuyo único pecado es su posición geográfica, que ofrece ventajas a la actividad delictiva del trasiego de drogas.

En el análisis básico, hay algunos puntos que el humilde escribiente comparte a continuación: primero, el ataque exhibió que no hay la capacidad ni los recursos suficientes para mantener vigiladas todas las brechas y caminos de terracería de los municipios limítrofes con estados como Tamaulipas y Nuevo León; es decir, que el blindaje no es completo ni constante porque faltan elementos y recursos para enfrentar este tipo de contingencias que son aprovechadas por la delincuencia organizada.

Segundo: es real que las armas y municiones con las que cuenta en este caso la fuerza de seguridad estatal no son suficientes ni pueden hacer frente de una forma contundente a ataques de grupos con armas de alto calibre y de uso exclusivo del ejército, que obviamente son adquiridas en forma ilegal y que seguramente provienen de Estados Unidos.

El mismo gobernador de Coahuila reconoció la situación sin aceptarlo, al informar que se ha solicitado al gobierno federal que la fuerza pública estatal de seguridad pueda portar armas de grueso calibre y sus consecuentes municiones.

No hay ninguna seguridad ni garantía de que los cuatro policías muertos, que se enfrentaron heroicamente al comando armado, hubieran sometido o ahuyentado a los delincuentes en caso de tener esas armas de grueso calibre, pero sí queda la duda de que al menos no hubieran muerto como sucedió y tal vez hubieran sobrevivido al ataque.

La última conclusión tiene que ver con la respuesta del Estado y los militares, aunque se incluya al gobierno federal, hoy es un hecho que la colaboración y coordinación que se mantiene entre gobierno estatal y la SEDENA (Secretaría de la Defensa Nacional) permitió hacer frente a la situación sin que el gobierno federal interviniera.

No son casuales las declaraciones y la postura presidencial respecto al hecho, pues quedó de manifiesto que su administración no tuvo nada que ver en el operativo de combate, solo fue posterior y se brindó apoyo circunstancial.

Dentro de todas las cosas malas, el luto de al menos seis familias de personas de bien, y el de 19 personas que se dedicaban a la delincuencia, son un sentimiento lamentable y que indigna, pero sin duda el acontecimiento dejó manifiesta la posibilidad de que no siempre ganarán los malos a pesar de la impunidad y corrupción que impera en nuestro país.

 
Otras publicaciones
Hugo López-Gatell, mentiras y confusión: salud politizada
Sistema de salud cansado ante pandemia
Corajes presidenciales y debilidades
Manifestaciones vs. presidencialismo
Vacunas y tratamiento: recta final de poder…
IMSS: enfermo terminal del COVID-19 en tiempos de la Cuarta «T»
«Resistir en Unidad» vs. Cuarta Transformación
Crisis de informacion del COVID-19…
Covid-19: Crisis hospitalaria y crisis…
COVID-19: cultura y redención…
Macuspana: el enojo presidencial; ¿culpables?...
Las puntadas de la gobernanza…
Avión presidencial: chunga nacional…
Colegio Cervantes: tragedia y violencia extrema
Elecciones Coahuila 2020: laboratorio nacional…
El presidente, la 4T y las elecciones: novela de suspenso
Suicidios vs. muertes violentas
Segundo capítulo trágico y oscuro en historia moderna…
Culiacán: ¿inicio de la época oscura?
Morena, de antaño paternalismo…
   
Publicidad
 
Espacio 4 © 1995-2020. Todos los derechos reservados Espacio Editorial Coahuilense, S.A. de C.V.

De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.

Ir arriba