Espacio 4
Ediciones:
  Facebook Twitter
Inicio Gobierno Sociedad Política Medios Luces y sombras Opinión Firmas El pez en el agua
 
 
  Edición 627
  Segundo capítulo trágico y oscuro en historia moderna…
 
Carlos Aguilar
   
  En menos de un mes el Presidente y su gabinete de seguridad vivieron el segundo capítulo oscuro y lamentable de la historia contemporánea y de la «Cuarta Transformación», tras el salvaje asesinato de 9 personas, entre mujeres y niños, de la familia LeBarón, México-americanos que volvieron a ser víctimas de la delincuencia organizada en los límites de Chihuahua y Sonora.

El artero crimen de tres mujeres y seis niños a manos de la delincuencia organizada no exhibió solamente el estado fallido del gobierno mexicano por el clima de inseguridad que se vive en nuestro país, sino que la respuesta del gobierno federal estableció la falta de capacidad para combatir a los criminales que continúan matando a inocentes.

Al día siguiente el «fortachón» Secretario de Seguridad Pública —así llamado por el Presidente de México— y algunos militares, explicaron en la conferencia de prensa, que la ejecución e incineración de las familias tenía origen en una confusión entre grupos del crimen organizado que se disputan el territorio entre ambos estados.

Como si la confusión vaya a deslindar a los delincuentes de un ataque directo a la familia LeBarón por cuestiones personales o bien porque por los vehículos que tripulaban eran similares a los usados por criminales parecidos a los que masacraron a mujeres y niños que no podían defenderse.

Afortunadamente para todos los mexicanos y desafortunadamente (tal vez) para las autoridades, del ataque, varios menores se salvaron y sus testimonios ahora ofrecen la versión más real de cómo los criminales de las drogas en el país son capaces de matar sin miramiento alguno a personas desvalidas.

La declaración presidencial más cercana a la lógica y la realidad es que, muy seguramente, los sicarios que mataron a las tres mujeres y a los 6 niños estaban drogados y no percibieron la gravedad de su ataque. Se insiste como si esas razones y explicaciones ofrecieran una mayor tranquilidad a la familia víctima del ataque y a los millones de mexicanos que se sienten vulnerados y agredidos.

La liberación del hijo del Chapo Guzmán, pronto cobró factura al gobierno federal, pues hoy los delincuentes son capaces de masacrar a una familia de mujeres y niños sin que nada suceda, sin que la autoridad establezca una estrategia que pueda inhibir casos como estos, que siguen sin parar en cualquier punto del país.

En esta ocasión, la respuesta del gobierno norteamericano no fue tan débil y estéril, comparada con la detención-liberación de Ovidio Guzmán, ahora sí, declararon y fuerte e incluso sugirieron la inminente intervención del FBI para detener a los responsables, postura prácticamente aceptada por el nuevo Presidente, lo que significa, una vez más, un nuevo agravio a la SEDENA y la SEMAR, a los soldados y marinos mexicanos que antes ya enfrentaron, incluso con éxito, a la delincuencia organizada.

Ahora sí reaccionó el gobierno norteamericano, y sus cifras seguramente son distintas a las del Presidente y su gabinete de seguridad, pero ya establecieron legalmente que Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas y Colima, para ellos están en el color rojo del semáforo de alertas por la narcoviolencia equiparable a Siria, Irán, Iraq y Afganistán.

Ya se escribió el segundo capítulo gris y oscuro en la nueva historia de los mexicanos, no sólo por los sucesos de violencia extrema, sino por una respuesta gubernamental que alienta más a los criminales de alto impacto para continuar delinquiendo, que a los ciudadanos que trabajan y se esfuerzan para salir adelante y que se cansan cada vez más de la falta de gobierno.

 
Otras publicaciones
Suicidios vs. muertes violentas
Culiacán: ¿inicio de la época oscura?
Morena, de antaño paternalismo…
China: encuentros cercanos…
Presidencialismo presupuestal 2020: ¿Estados Unidos Mexicanos?
Primer informe de gobierno federal: «sin novedad»
Mujeres: marcha, violencia y gobierno
Fiscalía General: crisis de imagen
AMLO: oposición presidencial…
A las carreras con la Guardia Nacional…
Consulta Infantil-Juvenil 2018: Barbas a remojar…
Política-gobierno vs. lucha libre…
Renuncias y nuevas designaciones: ajustes y desajustes
Crisis migratoria 2019
PRI-PAN: oposición o comparsa
Las cuentas y los cálculos presidenciales…
Colosio: miedos y daños…
Giras presidenciales: ¿algo quieren?...
Gas y electricidad: más poderosos que el presidente
Migrantes: caravana de dolor y drama
   
Publicidad
 
Espacio 4 © 1995-2019. Todos los derechos reservados Espacio Editorial Coahuilense, S.A. de C.V.

De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.

Ir arriba