Espacio 4
Ediciones:
  Facebook Twitter
Inicio Sociedad Reportaje Gobierno Medios Luces y sombras Opinión Firmas El pez en el agua
 
 
  Edición 621
  La deuda que frena a Coahuila
 
Francisco Aguirre Perales
Twitter: @aguirreperalesf
   
  El ritmo que debe seguir una empresa o algún gobierno para su desarrollo debe estar basado en una política económica y se requiere un activo con gran experiencia en esa materia sustentada en una planeación a largo plazo.

Nuestro estado ha padecido desde hace unos años una evaporación de dinero producto del trasvase que se emplea en la amortización de un débito y de los intereses tan monstruosos que tiene con la banca privada y que nos sigue exprimiendo puntualmente cada mes para extinguir una deuda interminable cuyo horizonte apenas, en forma por demás difusa, se alcanza a divisar.

Es muy claro el tiempo en que se empezó a gestar ese adeudo que ahora nos sofoca, pues al término de la administración pública que encabezó Enrique Martínez y Martínez quedó una deuda contingente, que no bancaria, que apenas si llegó a los 300 millones de pesos, nada más que al final de la función como gobernador Rubén Moreira Valdez alcanzó los casi 35 mil millones heredados de su hermano Humberto y que a valor presente ronda en los 40 mil millones.

Ese periodo de 12 años en los que los primeros seis, hay que decirlo, fue una profusión de obra pública en donde Humberto Moreira impulsó al estado, solo que en el presupuesto de egresos de ese periodo gubernamental en el renglón correspondiente a la Secretaría de Infraestructura le fueron asignadas cantidades suficientes para desarrollar las obras, por lo que se deduce, hasta cierto punto, que se pudo haber prescindido de la solicitud de créditos para su ejecución.

Ya en el periodo de Rubén Moreira la poca obra que se desarrolló se hizo con recursos federales y con una inyección raquítica de dinero local, sin embargo, según la Auditoría Superior del Estado, hubo una serie de desviaciones que hasta la fecha no se ha procedido en contra de los autores del saqueo.

Empezando ese sexenio, el de Rubén Moreira, funcionarios de la Secretaría de Finanzas comenzaron a cruzar reuniones con los bancos acreedores para promover los esquemas necesarios que dieran paso a la renegociación de la deuda, y que al término de su administración lo único que se logró fue su incremento de manera que el actual régimen que encabeza Miguel Ángel Riquelme se está topando con múltiples murallas para desarrollar su programa de trabajo, con todo y que han contratado algunas restructuraciones a fin ir disminuyendo su carga.

Si ya se ha establecido y comprobado hasta la saciedad que la deuda que tiene Coahuila se compone de una serie de desviaciones que le dieron origen, incluyendo las empresas fantasma cuyos nombre y apellidos han sido publicados, ¿por qué razón no se actúa?

Las autoridades fiscalizadoras y ejecutoras ¿por qué no proceden teniendo la obligación legal de hacerlo?

Cuando el dinero, vía impuestos, es ingresado a las arcas oficiales la normatividad establece claramente, por medio del presupuesto de egresos, la asignación que deberá utilizar la estructura gubernamental en donde se contempla las acciones y su monto, no para que sean hurtadas y luego gozar del usufructo.

El Plan Estatal de Desarrollo que está en práctica actualmente y que fue presentado por el gobernador va recorriendo un camino, tratando a cada paso de salvar obstáculos de manera que se vayan cumpliendo los beneficios que acarrea a los habitantes del estado.

La desilusión es abatida por las circunstancias perversas en el actuar de algunos malos funcionarios que administran nuestro dinero a través de los impuestos que se pagan, y que a pesar de que se demuestra que los roban del erario no sucede nada y que la vida, para esa caterva de burócratas, sigue como si nada, gozando de lo robado.

A las autoridades que les corresponde actuar: no cometan omisión a las leyes, no se conviertan en cómplices de tipos que no conocen la honradez, y no solo eso sino, como lo está haciendo el gobierno federal, encarcélenlos y quítenles los bienes que con el dinero del pueblo adquirieron, e inhabilítenlos de por vida.

Coahuila no crece a un ritmo aceptable por la culpa de esos seres despreciables que lo han impedido por estar pagando lo que sustrajeron, y que fueron muchos, muchísimos millones de pesos.

Se los digo en serio.

 
Otras publicaciones
Movimientos para la carrera gubernamental
Verdad absoluta
La inmortal ópera y la maestra Beba Rodríguez
El peso de las elecciones intermedias
El principio de Peter del alcalde de Torreón
El juego que todos jugamos
Perfiles políticos
Candidatos potenciales a las presidencias municipales
PRI, PAN y la ansiedad
Rescatar la presidencia de Torreón
Camino a palacio
El progreso de la Región Sureste de Coahuila
El obispo de Saltillo y la LGBT
Opacidad, deshonestidad y Estado de derecho
Los cambios gubernamentales y la democracia
Respeto al origen de nuestra ciudad
El perdón a los saqueadores
El perdón a los saqueadores
Los hombres del gobernador
Los hombres del gobernador
   
Publicidad
 
Espacio 4 © 1995-2019. Todos los derechos reservados Espacio Editorial Coahuilense, S.A. de C.V.

De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.

Ir arriba