Espacio 4
Ediciones:
  Facebook Twitter
Inicio Reportaje Sociedad Política Medios Luces y sombras Opinión Firmas El pez en el agua
 
 
  Edición 617
  Luz y sombras
 
Rosa Esther Beltrán
   
  La Iglesia Luz del Mundo, fundada bajo el fragor de la guerra Cristera en 1926 en Guadalajara por Eusebio Joaquín González, es una de las agrupaciones pentecostales que más ha crecido durante el siglo XXI, arrebatando fieles a otras opciones religiosas, sobre todo a la católica. Según cifras del INEGI, hacia el año 2000, La Luz del Mundo tenía al menos de 200 mil miembros en México, aunque sus líderes sostienen que están creciendo a tasas explosivas de hasta 200% y que tiene ahora dos millones de seguidores en México y cinco millones en el mundo.

El fundador de esta Iglesia decía tener revelaciones directas de Dios. Durante la guerra cristera se unió al Ejército Constitucionalista del gobierno de Plutarco Elías Calles. Se presume que con ello obtuvo algunas prebendas al combatir a los cristeros, como el permiso para ejercer, difundir su credo y construir templos, con lo cual se inició una intensa competencia con los católicos. Los hijos del fundador de esa agrupación heredaron de su padre el control del ministerio, lo cual es censurable.

La construcción de templos de la Luz del Mundo ha llegado hasta Roma y, en Silao, Guanajuato, construyeron la que denominaron la Torre Monumental de la fe, a 15 kilómetros del Cristo de la Montaña, sede emblemática de los católicos de la región.

Según los especialistas en religiones, los líderes de esta Iglesia, considerada «cristiano-fundamentalista» (Proceso), mantienen intensas relaciones con los partidos políticos, PRI, Verde y PAN; las entidades en las que tiene mayor presencia son Jalisco, Veracruz, Estado de México, Nuevo León, CDMX, Tamaulipas, Chiapas y Baja California.

El actual conductor de la Luz del mundo, Naasón Joaquín García, autodenominado «Apóstol de Jesucristo», fue detenido por la Fiscalía de California (4 de junio), acusado de 26 cargos que incluyen presuntas violaciones a menores, pornografía infantil y extorsión, entre otros. Esa Iglesia negó categóricamente las acusaciones defendiendo la honorabilidad de su apóstol , y cientos de fieles se reunieron en sus templos para respaldar a su líder; aunque el fiscal de California opinó que ese apóstol es un enfermo demente a quien además se le fijó una fianza de 50 millones de dólares.

La Iglesia Luz del Mundo tiene otras sombras, por ejemplo los investigadores de las religiones sostienen que el apóstol adquirió un rancho valuado en más de un millón 700 mil dólares, ubicado en Kinsbury, Texas. La propiedad se sostiene mediante aportaciones «voluntarias» que incluyen mano de obra de los miembros de la Iglesia, los que están obligados a pasar horas de su día de descanso en el mantenimiento del «modesto» rancho (Todd Bessman), pero son tradicionales las acusaciones de coerción y enriquecimiento mediante los diezmos que en ocasiones han sido cuestionados por algunos miembros de esa Iglesia, quienes también denuncian que los líderes los acosan al grado de exigirles permisos para casarse o decidir sobre problemas conyugales, y presionan a los que tienen dinero para que aporten a fin de mantenerlos en la opulencia. Lo más visible e inocultable es la promoción del fanatismo y la ostentación del dinero.

Se sabe que en varias entidades del país la Luz del Mundo extorsiona a los que dice rehabilitar mediante cobros exorbitantes y hasta trabajos forzados. En Saltillo, su feligresía aumenta, pero nadie se ocupa de investigar sus actividades.

Otra práctica censurable de la Iglesia de la Luz del Mundo son los sesgos en cuestión de género. Los líderes regulan las decisiones sobre la libertad de sexualidad y matrimonio; además, promueven la virginidad de las jóvenes «como una virtud y ofrenda a Dios», lo cual va contra el derecho humano a decidir sobre el propio cuerpo, sin miedo, sin represión o discriminación; la criminalización de la sexualidad y de la reproducción es la negación de un derecho humano.

El fanatismo, la ostentación y el abuso de los derechos humanos de los dirigentes de la Iglesia Luz del Mundo no son cosa de hoy; son numerosas las publicaciones en revistas y libros dedicados al análisis de la coerción, la arbitrariedad, el fanatismo, el enriquecimiento ilícito y las violaciones de la libertad de creencias, éstas son antisociales y vulneran el orden público y el principio ético de la sociedad, así que el apóstol aparece como una lámpara sin luz y predica con una Biblia sin Jesús.

Por la madre tierra

Por fin, un grito solidario avanza y se extiende por el planeta: ¡Salvemos la tierra! Fuera el plástico. Limpiemos el agua. Detengamos la contaminación del aire y de los océanos. Contengamos el cambio climático. Caminemos, no contaminemos. Frenemos la producción de basura. Protejamos a las abejas, a los murciélagos, a los peces. Eliminemos gradualmente la explotación del carbón y promovamos las energías limpias. Frenemos la cría de ganado que produce gas metano, ya que —según estudios de la FAO— el sector ganadero genera más gases de efecto invernadero que el sector del transporte, además de que es una de las principales causas de la degradación del suelo y los recursos hídricos. De ahí la urgencia por disminuir el consumo de los productos lácteos y cárnicos.

La enumeración es larga e inagotable. Esto es apenas lo más urgente, por ello algunas organizaciones iniciaron la campaña: «Una semana sin plástico», que está en contra del «comprar sin pensar», comer sin planificar. Compra, compra, pero reflexiona, organízate para salvar al planeta, aunque muchos me han dicho que es demasiado difícil ¿porque tienes que razonar?, es más fácil vivir obnubilado, ofuscado. Tienes tantas decisiones importantes por tomar durante el día, como para cuidar lo que consumes a diario y lo que come tu familia.

La ONU exhorta: «Hay que actuar con contundencia y gravar a la contaminación, dejar de impulsar el uso de los combustibles fósiles». Suena muy fuerte, pero por algo hay que comenzar para que empresas como el Grupo México, entre otras, dejen de depredar, destruir y promover asesinatos industriales como en Cananea o el de Pasta de Conchos. Los funcionarios públicos sacan ganancias del saqueo, la rapiña y la malversación del medio ambiente.

Informarnos sobre la situación del medio ambiente es nuestro deber. La importancia de las regiones forestales de México va más allá de la reducida contribución de ese sector al Producto Interno Bruto. Los bosques, selvas y la vegetación forestal abarcan más del 60% del territorio del país; representan el sustento de decenas de miles de familias campesinas; albergan una altísima diversidad biológica y prestan servicios ambientales fundamentales; las comunidades forestales que manejan activamente sus bosques representan un factor de empoderamiento de esquemas de gobiernos locales que permiten el control de las actividades ilegales (UNAM, agenda ambiental).

El ambientalismo encendió la necesidad de incorporar las inquietudes de la humanidad de forma que, lo que no es humano forma parte de su sustento. En las circunstancias en las que cundió la defensa de los derechos de otras culturas, la pluralidad y la reivindicación múltiple, apareció también la demanda de la diversidad biológica o biodiversidad. De la misma manera en la que cundió la conciencia del respeto a las diferencias, de la sexualidad, de las religiones, de las culturas y las razas, así surgió la sensibilidad hacia los derechos de la naturaleza. Desde entonces la idea que animó los derechos humanos se extendió, como una defensa humana más a los derechos a las aguas, los bosques o los animales, en definitiva, al medio ambiente en general.

Así se ha reconocido de forma específica y detallada el derecho que tiene toda persona a vivir en un medio ambiente sano y a contar con servicios públicos básicos, exigiendo a los Estados la promoción, protección, preservación y mejoramiento del medio ambiente.

La defensa del medio ambiente es una prioridad absoluta, ya que la mitad de las especies que conviven con nosotros están en peligro de extinción. Necesitamos una transición que no se apoye en la movilidad basada en combustibles fósiles y promover medios de transporte totalmente sustentables, limpios y accesibles, lo cual requiere una importante inversión en transporte público ecológico. Todos estos objetivos son posibles si existe voluntad política de las autoridades para preservar la madre tierra.

 
Otras publicaciones
La revolución pacífica
Sendero sinuoso
La crisis de la biodiversidad
La esperada visita
Afores, otra forma de despojo
Gratitud por una lucha sin tregua
Don Raúl Vera
La disculpa pública
Por la renovación del INmujeres
Un suicidio lento
Ganadores y perdedores*
La ética y la credibilidad
El quehacer de un diputado
El programa de Salud de la 4T
Si se va, se va todo
Un reconocimiento grande
Carta abierta al presidente electo
El NAIM entre dos cosmovisiones
La represión, corrupción e impunidad
El 68, presente
   
Publicidad
 
Espacio 4 © 1995-2019. Todos los derechos reservados Espacio Editorial Coahuilense, S.A. de C.V.

De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.

Ir arriba