Espacio 4
Ediciones:
  Facebook Twitter
Inicio Migración Reportaje Política Medios Luces y sombras Opinión Firmas El pez en el agua
 
 
  Edición 615
  Huachicol en diabetes
 
Ignacio Espinosa Solís
Sitio Web: www.kiskesabe.com
   
  Durante cuatro años, deje de asistir a un paciente al que por primera vez lo vi con anasarca (hinchazón generalizada) y diabetes de varios años, le propusieron diálisis urgente pues en el laboratorio encontraron efectivamente elevación grave de dos de las toxinas que normalmente eliminan los riñones sanos. Tenía creatinina de 9 miligramos siendo lo normal no más de 1.2 miligramos y urea con 150, normal de 50. Pesaba 20 kilos más de acuerdo con su peso ideal, peso excesivo secundario a la retención de líquidos por el severo daño renal.

Le aseguraron que necesitaba la diálisis porque le aplicaron dos o tres ampolletas de un potente diurético por la vena y no hubo respuesta urinaria. Puesto que le solicitaban una fuerte cantidad de dinero, algo así como 30 mil pesos para iniciar la diálisis, y al no contar con esos recursos, decidieron salir del sanatorio y buscar otra opinión, por recomendación de un amigo de ellos.

Treinta mil pesos no son nada para don Carlos Slim, pero para este campesino golpeado por el TLC (tratado de libre comercio del 94) simple y llanamente es un mundo de dinero y posteriormente necesitaría unos dos o tres mil pesos diarios para continuar la diálisis por tiempo indefinido. Le iban a aplicar la ley de Caifás.

Resultó que al revisar el tratamiento, el diurético prescrito por la vena era demasiado barato como para confiar en su contenido y calidad, como para garantizar que podría resolver el problema de la retención de líquidos, por lo que propuse probar con un par de tabletas de un diurético cinco veces más potente que el ya aplicado y con un costo razonable, 159 pesos actualmente, una caja con 20 tabletas de Bumetamida (mucho menos de los 30 mil pesos).

Con las dos primeras tabletas de ese medicamento, al día siguiente había eliminado siete litros de orina. Se resolvió el problema con siete pesos porque no ha sido necesario ese medicamento hasta el momento actual en que se encuentra bien controlado de sus riñones, sin retención de líquidos en lo más mínimo, y con creatinina completamente normal.

Cuatro años después de continuar su atención en institución pública, se presentó a consulta nuevamente, ahora quejándose de dolores punzantes en diversas partes del cuerpo y «falsa diarrea», con evacuaciones frecuentes, ocho a 10 veces al día con escaso excremento. Explicación de las molestias anteriores: neuropatía diabética que altera la conducción eléctrica de nervios periféricos alterando la sensibilidad que advierte los dolores punzantes al menor estímulo y, alterando la motilidad digestiva, provocando aumento de los movimientos del colon con la «falsa diarrea» que había sido ya tratada con varios antibióticos, antiamibianos, calmantes de la diarrea sin resultado alguno.

Vale la pena comentar que también recibió tratamiento adecuado en cuanto a los medicamentos para la neuropatía diabética con pregabalina (antineurítico) y otro medicamento con tramadol y paracetamol (analgésico potente) pero, nuevamente, de dudosa calidad por el precio tan bajo.

Con la experiencia previa del diurético que evitó la diálisis, expliqué con claridad que le prescribiría los mismos medicamentos para la neuropatía, tratamiento con el cual estaba muy de acuerdo, pero que buscaríamos una marca que nos garantizara calidad para evaluar con certeza su eficacia. Veinte días después de recibir este tratamiento para la neuropatía, los dolores y la «falsa diarrea» habían mejorado en un 80%. Nuevamente se repetía el mismo fenómeno de la diálisis.

Pero además, aunque su azúcar estaba bien controlada con cuatro tabletas de una combinación de glibenclamida y metformina de 5/500 y 16 unidades de insulina tomados y aplicados diariamente, también de muy dudosa calidad, por el costo tan insignificante de esos medicamentos en comparación con los precios del mercado. Deduje que podría estar sucediendo algo semejante a la diálisis y a la neuropatía por lo que le sugerí retirar las 16 unidades de insulina y una de las cuatro tabletas que ingería diariamente. Resultó que 20 días después su azúcar seguía en las mismas cifras, completamente normal. Conclusión: huachicol en diabetes. Si la insulina y la tableta del medicamento fuesen eficaces, en 20 días el azúcar se habría elevado considerablemente al disminuir la mitad de la dosis de los antidiabéticos.

La ley de Caifás sigue vigente: al jodido joderlo más. Vivimos una etapa de injusticia social en todos los ámbitos de los derechos humanos, como el derecho a una atención médica de alta calidad y eficiencia al mínimo costo y riesgo posibles.

Lea Yatrogenia: www.kiskesabe.com

 
Otras publicaciones
Los de abajo
La mañanera y la salud
Laparoscopía difícil de vesícula
Dilema: cirugías necesarias o innecesarias
Extirpaciones de vesícula y apéndice innecesarias
Huachicol en leucemia
¿Huachicol en leucemia?
¿Huachicol en leucemia?
¿Huachicoleo en diálisis?
¿Huachicoleo en diálisis?
Dializar a tiempo
Reversión en cáncer de próstata
Reversión médica
Lo médico incorrecto 2
Lo médico incorrecto
La medicina en México ante la cuarta transformación
La medicina está enferma
Médicos vs pacientes
Medicina narrativa 2
Medicina narrativa (1)
   
Publicidad
 
Espacio 4 © 1995-2019. Todos los derechos reservados Espacio Editorial Coahuilense, S.A. de C.V.

De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.

Ir arriba