Espacio 4
Ediciones:
  Facebook Twitter
Inicio Política Reportaje Seguridad Medios Luces y sombras Opinión Firmas El pez en el agua
 
 
  Edición 613
  ¿Le has visto?
 
Eduardo Caccia
Twitter: @eduardo_caccia
   
  Son casi las siete de la mañana del sábado 16 de febrero, ella llega a la estación del Metro Tacubaya, quizá le dolía el brazo o se sentía desorientada, sabe que algo no está bien pero sigue caminando. En los andenes se desvanece y queda en el suelo. Cuatro elementos de la policía la cargan en camilla y la llevan a la oficina del jefe de estación (quiero pensar que se trata de una oficina equipada para atender emergencias médicas, digamos, algo como una enfermería en donde al menos una persona tiene la capacidad de administrar primeros auxilios). Tres horas después la mujer sale arrastrada por cuatro policías. No puede sostenerse por sí misma, la cabeza de lado, las piernas líquidas. Un quinto elemento policiaco escolta el arrastre lento y parece que le carga la bolsa a la mujer que ha sido diagnosticada con estado de ebriedad. Es abandonada afuera de la estación, depositada como bolsa de basura en la base de las escaleras. Decenas, cientos de personas la verán ahí, tirada, como despojo, las siguientes horas.

Durante el sábado, una hoja membretada con los logotipos oficiales de la Ciudad de México y la PGJ exhiben la filiación de la mujer y preguntan, te preguntan: ¿Le has visto?

El Efecto del espectador (Bystander effect) es un fenómeno social en el que una persona que necesita ayuda no es atendida cuando hay mucha gente a su alrededor. Los espectadores enfrentan un dilema, por una parte saben que deben hacer algo, por la otra ven que nadie hace nada. Generalmente gana el ejemplo de la colectividad, hay una difusión de la responsabilidad, «alguien ayudará».

Un experimento social realizado afuera de una estación del Metro en Londres arrojó otras pistas para entender este fenómeno. Un individuo tirado en las escaleras de acceso a la estación se queja y queda desvanecido, pasan muchas personas a su lado y nadie lo atiende. Después de casi cinco minutos es atendido. Otra persona, en el mismo lugar, es atendida a los seis segundos. ¿Cuál fue la diferencia? La forma en como vestían. Al obrero lo ignoraron, al ejecutivo de traje y corbata lo ayudaron. Cuando hay más personas, asumimos que alguien hará la llamada de emergencia. Cuando estás tú y la víctima nada más, las posibilidades de que tú auxilies son muy altas.

Después de 26 horas de estar tirada en la calle, agonizando, la mujer es atendida por paramédicos. Muere a los tres días en un hospital del IMSS. Un infarto cerebral que no es diligentemente atendido se vuelve mortal.

Ahora sabemos que se llamaba María Guadalupe Fuentes Arias y tenía 56 años. Valientemente las autoridades del Metro han asumido la culpabilidad por este trágico incidente y los policías involucrados han sido separados de sus cargos. Quedan, empero, muchas lecturas. ¿Cuál es el tipo de preparación que tiene un policía? Es muy lamentable que hayan confundido un infarto cerebral con estado de ebriedad y aunque ninguno de ellos es el Dr. House ni tienen preparación para haber hecho un diagnóstico diferencial médico, al menos uno tuvo que haber olido alcohol en la víctima. Y aunque hubiese sido un caso de ebriedad, la policía está para proteger y servir (estas dos palabras deberían traerlas bordadas en los uniformes y pintadas en las patrullas), nunca se justifica que la hubieran tirado en la calle.

Por otro lado, ¿cuáles son las condiciones de vida de los mismos policías? Seguramente su contexto es tal que su conclusión fue «está borracha». No podemos esperar mejores policías si no mejoran las condiciones de vida y la preparación de estos servidores públicos. ¿De qué forma se cumplió o incumplió con el protocolo que tiene el Metro para estos casos? Seguramente hay más de un superior involucrado en la cadena de decisiones.

Este lamentable hecho también evoca la importancia de saber definir un problema. Quizá los policías llamaron a los servicios médicos diciendo «tenemos una femenina en estado de ebriedad» y del otro lado de la línea la llamada se archivó. No lo sé. Asumir sin evidencia puede llevar a tomar malas decisiones. Sería deseable una gran campaña nacional que conjuntara los esfuerzos del gobierno, medios, organizaciones civiles, empresas, para vencer el Efecto del espectador (entre otros grandes temas nacionales).

Piensa en la persona que más quieres. ¿Le has visto?

Fuente: Reforma

 
Otras publicaciones
¿Qué producimos?
El futuro es de barro
El pozo invisible
¡Feliz!, feliz... ¿Feliz?
Inmunidad social
El arte de lo vigente
Rashomon en México
Cambio de juego
¿Cuál es el problema?
Una luz del presidente
Yo tengo otros números
Viajero de la vida
Tráfico de influencias
Sobrevivir Tulum
Amlo737
Información es poder
Cuando impera la ley
El verbo que somos
Lecciones del desabasto
México perforado
   
Publicidad
 
Espacio 4 © 1995-2019. Todos los derechos reservados Espacio Editorial Coahuilense, S.A. de C.V.

De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.

Ir arriba