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  Edición 581
  75 Aniversario de la fundación de la Facultad de Jurisprudencia
 
J. Jesús Santos González
   
  El 19 de febrero del año en curso, se cumplen 75 años de que la XXXV Legislatura del Congreso del estado, a iniciativa del entonces gobernador de Coahuila, general Benecio López Padilla, emitió el Decreto No. 310, publicado en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado No. 17, de fecha 27 de febrero de 1943, por el que se creó la Escuela de Leyes del Estado, hoy Facultad de Jurisprudencia, de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Dicha iniciativa tuvo su origen en la inquietud que a ese respecto le fue propuesta a dicho ejecutivo estatal el 2 de noviembre de 1942, al concluir los festejos del 75 aniversario de la fundación del Ateneo Fuente por el director de dicha institución el profesor José García Rodríguez, quien ante un auditorio que abarrotó el paraninfo, le solicitó iniciar las gestiones para la fundación de la hoy Universidad Autónoma de Coahuila, a fin de que la juventud del estado no tuviera que buscar su formación profesional fuera de su terruño.

Tal planteamiento de García Rodríguez cayó en tierra fértil, siendo acogido con simpatía por López Padilla, gracias a que en su equipo de gobierno ocupaban relevantes cargos destacados y jóvenes profesionistas, que habían cursado el bachillerato en el Ateneo, quienes al no encontrar en Coahuila los espacios educativos superiores para realizar sus carreras profesionales, se habían visto obligados a emigrar principalmente a la capital de la república en busca de dicha oportunidad; profesionistas que fueron los primeros en apoyar al interior del gobierno la propuesta de la fundación de la universidad, siendo estos los licenciados Francisco López Serrano, secretario general de Gobierno; Eduardo J. Hernández Elguezabal, oficial mayor; Alejandro V. Soberón, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, así como el ingeniero José Rodríguez Garza, encargado del Departamento de Prensa, a quienes se unió después el licenciado Arturo Moncada Garza —fallecido apenas el año pasado a la edad de 100 años—, quienes se encargaron de asesorar al gobernador sobre la conveniencia y trámites de la propuesta en cuestión, logrando que dicho mandatario dispusiera la creación de las primeras escuelas profesionales, que servirían de sustento a la Universidad de Coahuila en proyecto.

Así, mediante acuerdo del ejecutivo estatal de fecha 12 de noviembre de 1942, inició sus labores bajo la sombra protectora del Ateneo Fuente, la Escuela de Ciencias Químicas, y el 16 de noviembre de ese mismo año, por Decreto No. 183 fue fundada la Escuela de Enfermería, dándose de esta manera los primeros pasos para concretar el sueño cultural de muchas generaciones de estudiantes coahuilenses que hasta ese entonces sólo tenían a la después Benemérita Escuela Normal del Estado y a la Escuela Superior de Agricultura “Antonio Narro” hoy Universidad Agraria del mismo nombre, como únicas opciones profesionales.

El 10 de febrero de 1943 se dio un paso decisivo para dotar a la juventud coahuilense de otra opción educativa de nivel superior, cuando mediante oficio No. 005554, el gobernador López Padilla, asistido del secretario del Ejecutivo, licenciado Francisco López Serrano, sometió a consideración del Congreso del estado la propuesta para crear la Escuela de Leyes del Estado, hoy Facultad de Jurisprudencia:

“Con el objeto de que los jóvenes que terminen el bachillerato en la escuela secundaria y preparatoria “Ateneo Fuente” o en las demás establecidas en el Estado, continúen sus estudios profesionales, facilitándoles la manera de adquirir esa carrera, principalmente a aquellos que carezcan de los medios económicos para cursar estudios en la capital de la República, en cualquier otro Estado o en el extranjero y al mismo tiempo, con la finalidad de sustraerlos a la acción extraña de otros ambientes, que al mismo tiempo que los hagan perder el arraigo a su tierra natal, los coloque en situaciones que por el bullicio y diversiones propias de las grandes urbes, les resten interés al estudio, que de por sí, requiere un ambiente reposado y de orden, y particularmente de economía por cuanto a su sostenimiento como estudiantes”.

Una vez recibido el oficio en cuestión para su estudio en dicho órgano legislativo, con fecha 16 de ese mismo mes y año, los integrantes de la Comisión de Justicia e Instrucción Pública, diputados Ignacio Cepeda Dávila, León V. Paredes y Juan F. Villarreal, dictaminaron:

“Esta Comisión considera de todo punto aceptable la proposición del ejecutivo, puesto que con la creación de la mencionada Escuela se viene a llenar una urgente necesidad para la cultura de Coahuila, haciéndose en lo sucesivo innecesario que los jóvenes que deseen emprender esa carrera tengan que salir del Estado, de desarraigarse de este medio y de ir a prestar su contingente a otras entidades”.

Apoyados en tal consideración, propusieron a los demás miembros del Congreso, aprobar con dispensa de los trámites de reglamento, el Decreto No. 310 que en su articulado dispuso:


“ARTICULO PRIMERO.- Se faculta al ejecutivo del Estado para crear la Escuela de Leyes, cuyo Plan de Estudios no será inferior al adoptado por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales dependiente de la Universidad Nacional Autónoma”.

“ARTICULO SEGUNDO.- El propio Ejecutivo con las facultades que le concede el artículo 120 reformado de la Constitución Política local, expedirá el plan de estudios y reglamento que regirán en la Escuela de Leyes”.

“ARTICULO TERCERO.- “Se autoriza igualmente al propio Poder para erogar las cantidades que demande el sostenimiento de dicha escuela”.


A 75 años de aquel suceso, la visión de la generación de los hombres que impulsaron dicho acto legislativo, y con ello la fundación de la entonces Escuela de Leyes del Estado, hoy Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, está ampliamente justificada, pues el nacimiento de aquella institución por ellos concebida, con el devenir del tiempo ha cumplido con creces el propósito que inspiró su creación, no sólo de arraigar a los estudiosos de dicha disciplina en la entidad, sino además de brindar generosamente dicha oportunidad a cientos de profesionistas que sin ser oriundos de Coahuila, llevamos el tinte de orgullo de ser parte de sus egresados, ya sea a través de los 14 años —de 1943 a 1957—, en que fue conocida como Escuela de Leyes del Estado, o durante los 15 —de 1957 a 1972— en que se le conoció como Escuela de Jurisprudencia, o bien en los 46 que cumplirá el próximo 17 de mayo como Facultad de Jurisprudencia; periodos en que aquella modesta institución que nació como templo del Derecho cuando este como institución vivía una de sus más difíciles encrucijadas debido a la segunda guerra mundial, se ha fortalecido después de 75 años de fundada, para ser en la actualidad, honrosamente, lo que sus grandes fundadores y maestros soñaron. E4

 
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