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  Edición 604
  La medicina en México ante la cuarta transformación
 
Ignacio Espinosa Solís
Sitio Web: www.kiskesabe.com
   
  Relacionado con los retos en salud para la cuarta transformación, anexo un texto que no tiene desperdicio, de un invitado especial, colega con amplia experiencia en el ramo de la medicina.

«Hay muchos médicos de apariencia y de nombre; muy pocos lo son realmente. Para hacer todo aquello que constituye la medicina, son necesarias estas seis cosas:disposiciones naturales, una buena educación, buenas costumbres, haber estudiado desde joven, el amor al trabajo y al tiempo. Lo primero es lo principal después es necesario trabajar intensamente y durante muchos años.

Hipócrates

«No me causó sorpresa recibir el correo de mi amigo y colega Ignacio Espinoza Solís, nos comunicamos regularmente, a veces para tratar asuntos médicos y en otras ocasiones hablar de canciones.

«He leído algunas de sus publicaciones acerca de la Yatrogenia y las hemos comentado y discutido en base a nuestra formación médica y a nuestra experiencia de vida profesional. Coincidimos en muchas cosas y diferimos en muchas otras.

«El tema al que me invita a comentar es de actualidad y al mismo tiempo añejo problema médico social. De ahora porque estamos ante un fenómeno político que se sale del molde del neoliberalismo y por ende del capitalismo. De antes porque a raíz del implante de la medicina socializada en nuestro País, teniendo como estafeta a la creación del Instituto Mexicano del Seguro Social, con todas sus expectativas y resultados, a mi juicio muy buenos en algunos aspectos y dañino para el ejercicio profesional técnico y humanista, individual y familiar.

«Considero que un aspecto de capital importancia es la educación escolar universitaria, siendo ésta la raíz del desempeño profesional hablando en especial del médico. Se han modificado los programas de enseñanza disminuyendo en algunos centros los años de la carrera tradicional y los sistemas de enseñanza. Se minimiza la calidad del médico general y se procura que todos los egresados de las diversas escuelas de medicina lleguen a tener una especialización y hasta una subespecialización que solamente puede ser ejercida en grandes centros hospitalarios. Si bien ello es una necesidad, lo es también tener médicos sanitaristas, familiares, con maestrías en Salud Pública, en Administración de hospitales o de servicios de Salud, que puedan ocupar los cargos administrativos con conocimiento.

«Los órganos educativos han de encargarse de preparar los elementos humanos necesarios, de conservar y trasmitir los valores morales individuales y colectivos y procurar el mejor ambiente social para aprovechar los beneficios de su ejercicio.

«Lo actual no es definitivo, nada lo ha sido ni lo será. Si la dinámica de importantes sectores ha transformado asombrosamente al país, cuando los otros sectores no atendidos aún en forma debida participen en la dinámica económica y social en mayor proporción, se hará posible una nueva y mayor transformación en la cual también ha de participar el médico. El desarrollo del país lo exige.

«La diversidad de servicios médicos institucionales y privados en el país nos ha llevado a plantear la posibilidad de conjuntar todos los servicios en uno solo. Ello evitaría dispendio de estructuras hospitalarias, de equipamiento médico sobre todo y podría ajustar salarios del personal médico y administrativo. Estoy consciente del repudio inmediato de los sindicatos de las dependencias, algunas de las cuales tienen más de tres organizaciones sindicales ya sea estatales o federales. Asimismo la dificultad técnico administrativa, específicamente en lo que se refiere a antigüedad, pensiones, puestos y deudas contraídas. Sin embargo la universalización de los servicios médicos es un sueño largamente acariciado que merece de una revisión exhaustiva.

«El ejercicio privado o particular de la atención médica tiene el mérito de ser inmediata, con mejor atención personal en la mayoría de los casos, pero mediada por el costo que la mayoría de la población no puede sufragar. A ello se le suma el costo de estudios de laboratorio y gabinete, el de medicamentos, de hospitalización privada en su caso, de cirugías o de procedimientos sofisticados muy fuera del alcance de la mayoría de los bolsillos y que solo contando con seguros de gastos médicos mayores podrían ser solventados. La participación de los laboratorios de medicamentos en la medicina privada ha sido una fuente de información comercial y de apoyos económicos a algunos médicos, volviéndolos dependientes aún perdiendo valores éticos y convirtiéndose en propagandistas de esas empresas a cambio de viajes, congresos e incluso pago por conferencias.

«Se debiera limitar e inspeccionar más intensamente los productos médicos en base a investigación de calidad, y desaparecer del mercado aquellos productos que no reúnan los méritos suficientemente comprobados. De la misma manera limitar en los medios de comunicación el ofrecimiento de «medicamentos» que todo lo curan y que son un comercio y un engaño grave a pacientes que por ignorancia acceden a comprar y tomar esos productos.

«Finalmente revisar a fondo las leyes en cuanto al ejercicio de la medicina las que no han sido modificadas por mucho tiempo, lo que ha obligado a médicos a comprar seguros contra mala práctica debido a las cada vez más frecuentes quejas de familiares y pacientes, que en muchos de los casos no tienen justificación y son asesorados por abogados de poca monta buscando remuneraciones económicas. Si bien las comisiones nacional y estatal de arbitraje médico han logrado frenar algunas acusaciones no justificadas, otras se saltan directamente a denuncias judiciales.

«Esta es solo una pequeña muestra de temas que considero de interés después de ejercer la medicina Institucional, administrativa médica y práctica privada durante 48 años. Sería objeto de páginas enteras de reflexiones que no caben en un comentario como éste.

«Por lo anterior les invito a leer dos obras que a mi juicio guardan conocimiento y sabiduría de la medicina de principios del Siglo XX que trasladada a los tiempos actuales no han perdido vigencia y como previnieron de los posibles cambios esperados para los siguientes años. Se trata del libro «La deshumanización de la Medicina «del Dr. Carlos Véjar Lacave. Libro-Mex editores. 1959. Y «Proyección Social del Médico «de los Dres. Pedro Ramos, Jorge Díaz González, José Manuel Álvarez Manilla y Juan Álvarez Tostado M. Editorial Pax México. Primera edición 1957. Segunda Edición 1969».

Texto del doctor Rafael Luis Graham Vidal. Egresado de la Universidad Veracruzana Miguel Alemán Valdez. Urólogo certificado por la Universidad de Nuevo León y recertificado por el Consejo Nacional Mexicano de Urología. Socio activo de la Sociedad Mexicana de Urología. Colegio de Profesionistas A.C. Socio fundador y activo del Colegio Tabasqueño de Urología. Ex director general del Hospital Civil Dr. Juan Graham Casasús de la Secretaría de Salud del gobierno del Estado de Tabasco. 1989-1994. Urólogo y Jefe de Enseñanza de la Clínica T1 del IMSS en Villahermosa, Tabasco. 1977-1984.

 
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