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  Edición 598
  Medicina narrativa (1)
 
Ignacio Espinosa Solís
Sitio Web: www.kiskesabe.com
   
 

Un “pelao” leyó en www.kiskesabe.com el tema de “Amibas y estreñimiento” y envió un correo de una verdadera medicina narrativa. Transcribo textualmente esta, para mí, aleccionadora narración que comparto con mis dos lectores y medio:

“Doctor, soy un hombre de 23 años; hace casi tres meses comencé a sentir pequeñas molestias digestivas del lado superior derecho del abdomen, como una sensación rápida de burbujeo. Después, esa sensación se hizo más permanente, como una inflamación u obstrucción que duraba todo el día y se hacía muy evidente al acostarme para dormir: al ponerme boca arriba no podía respirar profundo porque sentía la bola en el abdomen muy protuberante y al estar de lado sólo resistía unos pocos segundos porque de pronto sentía un pinchazo, como si mi peso estuviera aplastando algo en mi vientre. Todo esto coincidió con un periodo de bastante estrés. Tras unas dos semanas fui con un médico que me dijo que era ‘un recargón de comida’ y me recetó flagenase y Cloranfenicol por tres días. Pasados esos tres días, comencé a sentir punzadas agudas no muy fuertes en esa misma área del abdomen, por lo que me asusté y fui con otra doctora, cuyo diagnóstico fue colitis nerviosa. Recetó trimebutina, cápsulas de lactobacilos y lansoprazol. Al principio hubo una leve mejoría y luego una recaída, por lo que fui a revisión: me cambió la trimebutina por bromuro de pinaverio, tras lo cual hubo todavía más mejoría, pero no una desaparición completa. Después acudí a un especialista, quien diagnosticó Síndrome de Colon Irritable y me recetó todo esto por tres semanas: un lansoprazol en ayunas, sinuverase cada 12 horas, una tableta de carbón vegetal activado cada ocho horas, bromuro de pinaverio y levosulpiride (dislep) con cada comida y sobrecitos de magaldrato con dimeticona entre comidas y antes de dormir. Además, recomendó que intentase seguir la dieta FODMAP. Durante este periodo tuve días bastante buenos y días regulares, e incluso me sentí con ánimos, hacia el final, de retomar algunas cositas de mi dieta normal. Bueno, el caso es que el mismo día que terminó ese tratamiento y yo iba a ir a revisión, me desperté con un cólico, cosa que no había sentido hasta ahora. En mi revisión le comenté esto al doctor, pero pareció no darle mucha importancia y sólo me dijo que siguiera tomando el carbón activado, pero ahora sólo acompañado por mesazalina. Además de que el cólico se siguió repitiendo en las mañanas, al segundo o tercer día con mesazalina me comencé a sentir mareado y ausente y con dolor de cabeza. Un buen día, el cólico ya no se me quitó tras ir al baño en la mañana, sino que se repitió varias veces hasta cerca del mediodía. Me hallaba cerca de donde trabaja la segunda doctora, la que me había dicho que era colitis, así que fui a ver qué pensaba: me dijo que suspendiera la mesazalina y me fuera a hacer exámenes de copro y reacciones febriles. En los días que estuve tomando muestras para el copro, el cólico se hizo más y más insoportable y las evacuaciones más diarreicas, por lo que fui a la clínica del especialista, pero al no encontrarlo tuve que pasar con un cuarto doctor. En sus palabras, era una “megacolitis”. Dijo que me atendería de nuevo tras saber los resultados del copro, pero que por el momento podía tomar alevian duo (bromuro de pinaverio con dimeticona), plidán compuesto para el cólico y lansoprazol. El plidán tuvo efectos muy reducidos sobre el cólico. En este punto la bola en la parte superior derecha de mi abdomen se había hecho intermitente, pero a veces sigue apareciendo, y de ese lado generalmente me siento adolorido. A veces es como una pequeña hinchazón dura y a veces parece una bola de agua o un tumor que rebota cuando camino. También noté que ya estaba teniendo más inflamaciones del lado izquierdo también, y que el cólico solía surgir en concreto cuando algo (sea gas o heces) bajaba desde el lado izquierdo hacia el recto. Una vez que tuve el copro (sólo salieron quistes de blastocystis spp), fui con los dos doctores que estaban al tanto del caso y ambos me recetaron metronidazol cada ocho horas por siete días. El doctor de la clínica (el cuarto que vi) recomendó que también siguiera con el alevian duo cada 12 horas. Con ese tratamiento he estado en estos días. Por el tercer día comencé a sentir efectos secundarios del metronidazol, algunos usuales, como la nausea, el dolor/ardor abdominal o el sabor ferroso en la boca, pero otros tantos tengo entendido más severos, como hormigueo en las extremidades, confusión y depresión. El cólico desapareció desde la primera toma, pero conforme ha ido avanzando el tratamiento he observado que los espasmos en el vientre bajo siguen allí, sólo que con un dolor más bien sordo y ácido, no agudo como el cólico. Hay días en que mi vientre bajo no deja de rechinar y burbujear como si hubiera algo podrido dentro, y yo no sé si es parte de la acción del metronidazol o un síntoma aparte. Las evacuaciones son impredecibles: en su mayoría han retomado consistencia, pero a veces me llega un poco de diarrea con gas. ¿Cuál es su opinión, Dr.? Yo sé que lo más probable es que sea colon irritable, ¿pero por qué tardó dos meses en aparecer el cólico y la diarrea? ¿Puede ser que aparte de mi problema de colon irritable haya tenido una parasitosis? Y en caso de que sí sea sólo el colon irritable, ¿qué puedo esperar ahora? Tengo entendido que las crisis duran unos meses, pero yo ya voy para tres y no veo el final. ¿He de resignarme a tomar el régimen de seis medicinas que me recetó el especialista por siempre y esperar sólo una mejora parcial? La verdad todo esto me tiene bastante desesperado, siento que no voy a poder llevar una vida normal. Quedo de usted, saludos”.

Respuesta de Kiskesabe a este desesperado lector:

“¿De dónde eres? Antes de darte una opinión, que ya la tengo con esa buena descripción que haces de tus dolencias, pon atención a lo siguiente: normalmente debemos evacuar unas dos o tres veces al día, el excremento debe ser blando de fácil expulsión sin hacer esfuerzo, la forma del excremento es como una ‘plasta’, pero dime si tu excremento es en forma de mojón grueso o delgado, duro o blando, y si hay dolor al evacuar y ese dolor calma al lograr evacuar. Desde este momento te adelanto: tu problema no es por parásitos ni por infección y ya te han repetido esos tratamientos varias veces sin justificación. Espero esos datos, para poderte orientar un poco menos peor. Cierto lo más probable es que es un colon irritable, un problema benigno, nada grave, bueno lo más grave es que nosotros los médicos confundamos el diagnóstico de colon irritable con otros problemas, tal como ya te está sucediendo”.

Continuará…

 
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